EL día se hizo muy largo para los oriotarras. Los once segundos de ventaja sobre Urdaibai y Hondarribia era una renta sustancial, pero quizá no definitiva. En la memoria de los aficionados aguiluchos estaba aún fresco lo sucedido en Zarautz y, yendo un poco más lejos, la Bandera que se perdió en 2001. En la localidad guipuzcoana no quedó ni el alcalde. Como para no estar en La Concha. Jon Redondo, máximo autoridad municipal oriotarra, es uno de los integrantes de la San Nikolas amarilla y una de las principales bazas de Josean Olaskoaga Aizperro. Desde primeras horas de la mañana Donostia convirtió en un multicolor arco iris con predominio del amarillo de Orio y el azul de Urdaibai. En Bermeo se celebraba ayer el Arrantzale Eguna, pero no era cuestión de dejar solos a los de la Bou Bizkaia y seis autobuses tomaron camino a la capital guipuzcoana con el sueño de ver ganar por primera vez a una tripulación bermeotarra en la regata donostiarra.
Entre los aficionados amarillos, antiguos remeros de Orio como Miguel Ángel Lizarralde Altxerri, Jon Salsamendi, Patxi Francés, Ibon Urbieta o Iñigo Arruti. Todos ellos con varias Conchas en sus espaldas y precursores de la generación que ayer logró la trigesimoprimera victoria oriotarra en la cita más importante del calendario.
Tras el triunfo, la celebración. Primero en la rampa del muelle donostiarra. Después en una comida íntima en el restaurante Errota donde se reunieron 210 comensales y por últimoen la plaza del ayuntamiento de Orio. Allí, Jon Redondo delegó en sus compañeros de corporación los actos protocolarios.Ayer a él le tocaba disfrutar como un remero más. Orio demostró que a pesar de que habían transcurrido siete años desde el último triunfo, no se le olvida como recibir a sus remeros.