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Muchos bilbainos se animaron a participar en la propuesta, pero el recorrido hacia el Ensanche fue el menos elegido. |
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Bilbao, ese gran desconocido
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En innumerables ocasiones hemos paseado por las calles de Bilbao, pero en casi ninguna hemos reparado en los históricos edificios que las conforman. Ayer unas huellas animaron a hacerlo, porque nunca es tarde para conocer la villa.
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aUNQUE parezca mentira, son muchos los bilbainos que, aún llevando toda su vida recorriendo las calles de su ciudad natal, desconocen los tesoros que esconde. Las prisas, el trabajo y, sobre todo, la idea de que por ser de aquí todo se sabe, hacen de Bilbao un gran desconocido. Es difícil mirar la ciudad con lupa desde un coche o un autobús y mucho más desde el metro, por ello el Ayuntamiento de Bilbao propuso ayer a los vecinos de la villa una excursión a pie por el paraje turístico más cercano y a la vez más ignorado; Bilbao.
Dos itinerarios de huellas marcadas en el suelo desde la plaza Circular, indicaron el recorrido a todos los que se animaron a caminar en un día tan caluroso como fue el de ayer. Bajo el lema "hay un Bilbao que sólo se ve apie", el área de Circulación y Transportes del Ayuntamiento de Bilbao, animó a los ciudadanos a conocer su ciudad del mejor modo: caminando. Desde las 10.30 de la mañana hasta las 20.00 de la tarde, la plaza Circular contó con un punto informativo que se colocó como punto de partida.
En cada uno de los recorridos, uno hacia el Casco Viejo y el otro hacia el Ensanche, se destacaron diez puntos de interés por su valor histórico o representativo. Eso sí, Bilbao esta mañana ya se ha despertado sin su camino de huellas blancas, y es que ayer fue el único día que se pudo disfrutar de estos recorridos con el apoyo de las pisadas y los folletos informativos. Que a nadie se le olvide que las calles y edificios siguen ahí para ser descubiertos cualquier día del año.
Alfredo Gómez se acercó ayer desde Santurce a Bilbao, únicamente para hacerse con un par de folletos que le ayudarán a descubrir la ciudad durante este fin de semana. "La verdad es que creo que ha elegido mal día porque mucha gente trabajamos y no vamos a poder hacerlo hoy", aseguró. Aunque ya no hay huellas, Alfredo no ha dudado en planear una excursión por Bilbao este fin de semana: "Me he dado cuenta que aunque siempre he vivido aquí no conozco prácticamente nada".
El director del área de Circulación y Transportes, Alfredo Gómez, aseguró durante su visita al recorrido que se ha procurado elegir zonas llanas y sencillas. "Lo hemos habilitado para que los propios bilbainos conozcan su ciudad", añadió Gómez.
Los dos recorridos se presentaron como dos opciones interesantes, pero según una de las azafatas encargadas de explicar el funcionamiento de la propuesta, no hubo mucha afluencia de gente en general para ninguno de los itinerarios, aunque el más solicitado fue el dirigido hacia el Casco Viejo. Juan María Tueros, se acercó ayer al puesto de información y la propuesta le pareció tan interesante que se decantó por hacer ambos recorridos. "Creo que se animará mucha gente con todo lo que nos dicen que tenemos que andar", aseguró.
Por otro lado, otros bilbainos como Félix Díaz, miraron de reojo esta propuesta y prefirieron dar su paseo matutino como cualquier otro día. Este jubilado, que vive en Bilbao desde hace más de cincuenta años, aseguró que no le hacía falta recorrerlo, "¡si me conozco Bilbao de sobra!".
El recorrido más elegido fue el del Casco Viejo. Tenía diez puntos de interés, pero quizá no a todos los bilbainos se les evoque la imagen de sus edificios históricos al oir su nombre. Las huellas hicieron su parada en el primer rascacielos de la villa, el de Bailén, que mantuvo su record de altura en la ciudad hasta el año 1968. En la tienda más antigua de Bilbao, la sombrerería Gorostiaga, que cuenta con 150 años. La casa más antigua en la esquina Jardines - Bidebarrieta que data del siglo XVI. El palacio Yohn, también conocido como La Bolsa. El claustro de la Encarnación, actual museo Diocesano, de 1499 o el edificio industrial harinero, la Ceres, entre otros.
Todos hemos pasado por delante de ellos en multitud de ocasiones, pero con la vista echada al frente sin reparar en lo que nos rodea. Sin embargo hay tiempo para retroceder y conocer Bilbao caminando sin prisa. Las huellas de la historia de calles y edificios de Bilbao no se borran aunque la villa se modernice, y el destino turístico de las próximas vacaciones puede ser el bocho; ese gran desconocido.
Dos itinerarios marcados en el suelo indicaron el recorrido a los bilbainos que se animaron a caminar
El paseo más elegido fue el del Casco Viejo, que alberga los edificios con más historia de la villa |
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