| Gutun Nagusia |
 |
|
|
 |
|
|
Gutun Nagusia
|
|
Gutun Nagusia
|
Una jubilación inexplicable
josé Ignacio Espel dejó hace algunas semanas la presidencia del Puerto de Pasajes. Una noticia normal, habitual, un dato que podría parecer anodino. Un funcionario público deja su responsabilidad y prepara los papeles para su jubilación. Lo dicho: normalidad absoluta. Pero para los que conocemos bien a Espel, la noticia es impactante y hasta cierto punto preocupante. La alta categoría humana de esta persona, su nivel técnico e intelectual, su capacidad creativa y su espíritu de constante diálogo confieren a este relevo una trascendencia especial. La larga y honrosa trayectoria de Espel le ha situado en importantes cometidos como director del Instituto Politécnico Marítimo Pesquero de Pasajes o la Viceconsejería vasca de Pesca. Su dimensión cultural ha quedado reflejada en numerosas publicaciones y comentarios sobre la importancia económica y cultural del trabajo marítimo-pesquero, especialmente en los campos relacionados con la seguridad y el trabajo a bordo, una dimensión no siempre bien entendida y valorada. Sin entrar en las razones profundas que barajaron los responsables para cambiar el presidente portuario, nos produce cierto asombro que la Administración de este país prescinda de forma tan alegre de las cabezas mejor equipadas, más despiertas y con más agudo sentido del servicio público, postrándolas en una plácida jubilación. Estoy seguro de que José Ignacio sabrá buscar con sentido positivo ocupaciones que le permitan mantener su entrega al sector marítimo-pesquero, su vida activa y dinámica y su cabeza al servicio del bien común. Ésa no es la parte que me preocupa, sino la que tiene relación con la soberbia del poder, con la potente máquina pública prescindiendo de sus más fieles y válidos servidores. Los que más saben de diálogo, los que aplican ante todo el sentido común, los que saben valorar las aportaciones más brillantes, los que manejan con madurez su espíritu crítico, los que demuestran con datos y actitudes, y no tanto con poses y discursos, el estado general de un sector marítimo-pesquero, que atraviesa una época de crisis, de convulsión e incertidumbre, ante la cual Espel nos ofreció siempre su mirada heterodoxa, culta, erudita y brillante.
José M. Muñiz Ríos A Coruña, presidente de Aetinape
|
|