 |
|
|
 |
El 'Kun' Agüero, en un partido contra el Athletic. Foto: Zigor Alkorta |
|
| MÁS INFORMACIÓN |
 |
|
|
 |
|
|
El fichaje estaba en casa
|
|
El Atlético de Madrid echó la casa por la ventana tras la marcha de Fernando Torres al Liverpool, sin saber que tenían el 'crack' en casa.
|
 |
|
Joserra Cirarda
|
 |
Un cataclismo recorrió la ribera del Manzanares el día que Fernando Torres anunció su marcha del Atlético de Madrid al Liverpool. El club colchonero perdía de golpe y plumazo al que había sido su jugador franquicia del presente siglo. El Niño dejaba un hueco en la plantilla que la directiva presidida por Enrique Cerezo se aprestó a sustituir a base de fichajes de todo tipo y condición.
Las incorporaciones de Forlán, proveniente del Villarreal; Reyes, que cambió de acera en Madrid tras poner punto final a su contrato con el Arsenal; Motta, que apuró hasta última hora sus opciones de seguir en el Barça para lesionarse después a las primeras de cambio; Luis García, que formó parte del trueque de Torres; Raúl García, añorado por Javier Aguirre desde que coincidieron en Osasuna, además de las de Abbiati (Milan), Simao (Benfica) y Cleber (Atlético Rentistas) buscaban el salto de calidad que El Pupas persigue desde su regreso a Primera División.
Ninguno de ellos ha despertado todavía el cariño de una grada que busca urgentemente un sustituto que haga olvidar al delantero internacional. Ese relevo estaba dentro del vestuario y responde al nombre de Kun Agüero (Buenos Aires, 2 de junio de 1988). Llegó la temporada pasada desde el Independiente argentino y se hizo más famoso por el gol con la mano que marcó al Recreativo que por todo el juego que desplegó a lo largo de la campaña de su estreno en la Liga.
Seis tantos -dos de ellos ante el Athletic, uno en el 1-4 de San Mamés y otro en el 1-0 del Calderón- fue todo su bagaje a lo largo de una temporada en la que su presencia en las alineaciones iniciales fue tan constante como sus desfiles hacia el vestuario antes de la conclusión de los partidos.
Su paso por el Mundial sub'20, donde Argentina conquistó el título en Canadá y él fue nombrado mejor jugador y máximo goleador, le ha permitido afrontar el inicio de curso con una velocidad más que sus rivales. Ha marcado ya tres goles en Liga y uno en la Copa de la UEFA y lidera a un equipo dispuesto a pelear por entrar en Liga de Campeones.
Agüero no es un delantero al uso. Sus apenas 1,72 metros no le impiden ser certero con la cabeza, con la que ha marcado en Europa, y ante el Real Madrid y el Racing. Su importancia en el equipo la reconoció ayer el propio Javier Aguirre cuando aseguró que "después de un año en este club, esta ciudad, este país y este fútbol, él, como todos los que hemos venido de fuera, hemos ido comprendiendo y adaptándonos a muchas cosas. Es un periodo que hay que pasar. Es inevitable. Kun está en buen momento de forma física y, sobre todo, anímica. Se siente importante en el equipo y eso se ve domingo a domingo".
Ojalá las palabras de El Vasco sean premonitorias y que el argentino aparque su efectividad hasta el fin de semana. Sería una buena noticia para que el Athletic estrene su casillero de triunfos en San Mamés. |
|