Madrid. El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, afirmó ayer que España mantiene su compromiso con la misión ISAF de la ONU en Afganistán y logró la autorización del Congreso para enviar otros 52 militares a ese país, en una sesión en la que el PP pidió revisar la misión e IU-ICV la retirada de las tropas.
La Comisión de Defensa del Congreso aprobó por 34 votos a favor, 1 en contra (de Gaspar Llamazares) y ninguna abstención el envío del nuevo contingente que formará a dos batallones del ejército afgano, solicitado por el ministro.
Esta petición se produce un día después de la muerte de dos soldados -Germán Pérez y Stanley Mera- por la explosión de un artefacto colocado por los talibanes.
Tanto Alonso como el presidente de la Comisión, Joaquín Leguina, al igual que los portavoces de los grupos, expresaron su dolor por la muerte de los soldados y la solidaridad con las familias.
El ministro destacó que España está en Afganistán para resolver la "ecuación: seguridad para la reconstrucción" y admitió que los riesgos son "altos" en ese país, con presencia de talibanes, narcotráfico y señores de la guerra, lo que hace a Afganistán un país "inestable e inseguro".
La misión de formación del ejército afgano supone un "paso más" para ayudar al gobierno y autoridades a asumir una mayor responsabilidad, es decir, lograr "una mayor afganización".
Los militares españoles se ubicarán a unos 15 kilómetros de la base española en Herat y estimó que costará unos 200.000 euros mensuales, además de otros 200.000 euros para las instalaciones.
Por un tiempo mínimo de nueve meses, los militares se incorporarán en "muy pocos días" para formar el Ejército afgano, un asunto "clave" para reconstruir el Estado y "clave" para la estrategia de la comunidad internacional, afirmó Alonso.
Rechazó la retirada de las tropas, como solicitaron IU-ICV y el BNG, al afirmar que la misión está legitimada por la ONU, cuenta con la autorización parlamentaria y tiene un "sentido político absoluto".
La retirada tendría un efecto "demoledor" para la ONU y supondría la vuelta del régimen talibán, afirmó el ministro.
En este sentido agregó que si regresan al poder los talibanes volvería el terrorismo internacional yihadista, y ataques como los del 11-S, 11-M, Londres...
Por otra parte, Alonso destacó que desde el pasado 17 de septiembre todos los vehículos en el exterior cuentan con inhibidores de frecuencia. Según precisó, se han instalado 70 y han sido enviados otros 25. Sobre Líbano, el ministro dijo que la situación actual está marcada por el riesgo de una nueva escalada de violencia, y recordó el atentado del pasado 24 de junio, en el que fallecieron seis militares del contingente español.
Desveló que España se plantea asumir el mando de la misión FINUL en Líbano a partir de febrero de 2009, una vez que se estudie la revisión de la misión en agosto del próximo año. Respecto a Bosnia, indicó que se está en un proceso de reducción de tropas. |