bilbao. ETA dio ayer un salto cualitativo en su escalada violenta contra la Ertzaintza con la colocación de un artefacto compuesto por cinco kilos de explosivo junto a la comisaría de la Policía vasca en el municipio guipuzcoano de Zarautz, que estalló a la una y media de la madrugada provocando diversos daños materiales, también en las casas colindantes. Hacía cuatro años que la organización armada no atentaba contra esta institución que emana directamente del autogobierno vasco, aunque el ataque de Zarautz, el cuarto desde el final del alto el fuego, viene precedido del elevado número de actos de kale borroka contra la Ertzaintza que están teniendo lugar este año.
Según los datos aportados por el consejero vasco de Interior, Javier Balza, y por el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, el atentado se produjo sin previo aviso a primera hora de la madrugada, después de que los terroristas lograran introducir en el interior del recinto de la comisaría una mochila que contenía una olla con entre tres y cinco kilos de amonal o amosal. En el lugar del atentado se encontraron restos de pilas y del temporizador con el que se activó el explosivo.
La bomba estalló junto al muro de piedra rematado por una valla metálica que rodea la comisaría, de una altura de 1,50 metros aproximadamente, y causó un socavón de más de un metro de diámetro en el jardín de la parte trasera de la comisaría, en la calle Lapurdi.
También provocó importantes daños en la zona del garaje y los vestuarios del centro policial, así como numerosos desperfectos en varios vehículos y viviendas cercanas a causa de la onda expansiva, incluidos la rotura de cristales, persianas y puertas, además de las consiguientes escenas de pánico. La zona permaneció acordonada hasta pasadas las 11.00 de la mañana.
El responsable de Interior del Gobierno vasco, que visitó la zona del atentado, explicó que las medidas de seguridad del inmueble impidieron que los terroristas pudieran colocar el artefacto en una zona más cercana al edificio, dotado según él de todos los medios de protección, entre ellos un sistema de grabación e infrarrojos. Sin embargo, no quiso detallar si quedó grabado el momento en el que se colocó el explosivo.
Añadió que en el municipio de Zarautz se han producido "varios casos de atentados graves, tanto de kale borroka como de ETA", por lo que se trata de una localidad en la que los servicios de investigación de la Ertzaintza deberán trabajar de forma preferente. "Ahora lo que toca es identificar y detener a los responsables", señaló.
Javier Balza reiteró sus declaraciones de las últimas semanas y atribuyó el atentado a una red de miembros legales -no fichados- de ETA con capacidad para "cometer atentados graves pero sencillos en cualquier parte del territorio".
Rechazó hablar, por tanto, de la existencia de un comando al estilo tradicional, ya que "ETA dispone de una red de legales que le da capacidad de operar, limitadamente porque también el trabajo en Francia está haciendo que sufran muchas detenciones".
vecinos en la calle El estallido de la bomba de madrugada junto a la comisaría de Zarautz pilló por sorpresa a los vecinos de las casas cercanas. "Nos hemos despertado gritando: ¡Una bomba! ¡Una bomba!", explicó una vecina de la zona. La misma señaló que al ver el humo, algunos vecinos decidieron salir de sus casas, aunque poco después regresaron a las viviendas. "Pero ya no pudimos conciliar el sueño", añadió apesadumbrada.
La organización armada no había atentado de forma directa contra la Ertzaintza desde el 14 de septiembre de 2003, cuando realizó una emboscada a una patrulla en el Alto de la Herrera, en el municipio alavés de Lagrán, que se saldó con dos agentes heridos y un etarra muerto al repeler los ertzainas el ataque.
Sin embargo, y como objetivo prioritario de ETA, la Policía autonómica ha sufrido este año quince ataques de violencia callejera, en contraposición a los nueve registrados en todo 2006 y a los diez de 2005. Entre los más graves se encuentran el lanzamiento, el pasado 17 de agosto, de dos cócteles molotov contra una patrulla de la Ertzaintza desde un puente de Mutriku, que no llegaron a impactar en el vehículo; la retirada, el 14 de septiembre, de un artefacto casero de los bajos de un vehículo particular de un ertzaina en Andoain; y el lanzamiento, el pasado día 21, de sendos cócteles molotov contra la subcomisaria de la Ertzaintza en Lekeitio. |