bilbao. "Me niego a trasladar a la sociedad que no hay solución, que no somos capaces de encontrarla. Me niego a aceptar que no se puedan presentar iniciativas políticas hasta que ETA nos dé permiso para hacerlo, declarando una nueva tregua. Me niego a asumir que en este país el diálogo esté criminalizado políticamente y perseguido por la justicia". Con estos argumentos como premisas y en cumplimiento de su responsabilidad como lehendakari, Juan José Ibarretxe presentará el viernes en su intervención en el pleno de política general una serie de iniciativas políticas que permitan afrontar por un lado el problema de la violencia y, por otro, abordar la solución del conflicto vasco. Una resolución que, a su juicio, implica la necesidad de dar respuesta al derecho a decidir del pueblo vasco, "con valentía política y la estricta aplicación de los principios democráticos".
El lehendakari planteará estas iniciativas con el objetivo de romper la actual espiral del no-diálogo y de violencia y canalizar así esa solución al conflicto. Una tarea en la que, según explicó la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, no pueden aceptarse los vetos ligados a la violencia de ETA ni las amenazas jurídicas de un Estado contrario a que el pueblo vasco ejerza su derecho a decidir. "En Europa causa sonrojo que se trate de encarcelar y se amenace a un político con medidas legales por proponer que la ciudadanía se exprese democráticamente, por hacer una simple consulta, por saber qué opina en una situación de impasse. A excepción de que queramos aceptar que ETA se va a encargar de poner semáforos en verde y rojo, y que el futuro político de Euskadi está en manos de ETA", indicó Azkarate.
un ciclo agotado La defensa de la necesidad de poner sobre la mesa iniciativas de tipo político, de afrontar el diálogo entre diferentes para resolver el conflicto vasco, nace también de la convicción de que el ciclo de la violencia está agotado socialmente, a pesar de que la amenaza de la organización armada vuelva a estar presente. "Aunque ETA se haya empeñado en devolvernos a un pasado destructivo, la realidad es que la sociedad vasca ha iniciado una nueva etapa histórica al margen de la violencia. La sociedad vasca está viviendo ya en otro tiempo. Para abordar ese nuevo tiempo y acompañar a la sociedad vasca, debemos evitar caer en las estrategias fracasadas del pasado y plantear el diálogo con normalidad sobre nuestro futuro político, sin dejarnos arrastrar por la crispación ni por la desesperanza ante el fracaso del reciente intento de alcanzar la paz. Porque, a pesar de los aciertos y de los errores, que los ha habido, el esfuerzo ha merecido la pena", apuntará el lehendakari el próximo viernes.
Junto a la defensa de la necesidad de plantear iniciativas de índole político para abordar la paz y la normalización, Ibarretxe hará hincapié en la obligación de respetar los derechos humanos de todas las personas "sin equidistancias, pero también sin exclusiones, como factor fundamental para la convivencia". Razón ésta por la que realizará una valoración del desarrollo del Plan de Paz y Convivencia. "Me referiré específicamente a la solidaridad con las víctimas del terrorismo y al proyecto de Ley de Solidaridad en el que estamos trabajando", indica el lehendakari en el resumen de su intervención en el pleno de política general. En él también se destacan las iniciativas relativas a la recuperación de la memoria histórica de las víctimas del franquismo y se abordan otras cuestiones de ámbito económico y social. Así, Ibarretxe expondrá las estrategias para hacer de Euskadi un referente europeo en materia de innovación para impulsar una segunda transformación económica y los proyectos para lograr la convergencia social con Europa en términos de gasto en protección social por habitante. |