madrid. La fiscal retiró ayer la petición de pena de 7 años de cárcel para Jorge Ramos, acusado de empujar a las vías del metro a Miriam Alonso en 2005 -a quien pidió perdón-, al estimar la eximente completa por enajenación mental y pidió su internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario durante casi 15 años.
"Estoy arrepentido. Pido perdón a Miriam y espero que le vaya lo mejor posible", así lo declaró Ramos en el turno de última palabra del juicio que quedó ayer visto para sentencia en la Audiencia de Madrid y en el que se negó a declarar el primer día, tras lo que se le autorizó a ausentarse de la vista hasta ayer por si el desarrollo de la misma "pudiera influirle negativamente en su evolución".
Antes de escuchar al acusado, la fiscal modificó sus conclusiones provisionales al considerar que concurre en el acusado la "eximente completa" por enajenación mental, ya que padece "esquizofrenia paranoide con ideas delirantes y alucinaciones que anula su capacidad intelectiva y el control de los impulsos" y la motivación del hecho cometido se inscribe dentro de su "trama delirante".
Le imputó un delito intentado de asesinato con la agravante de alevosía y solicitó por ello que se le interne en un centro psiquiátrico penitenciario durante 14 años. >efe |