ABADIÑO. El alcalde de Abadiño, José Luis Navarro, pedirá hoy a la Ertzaintza los informes y conclusiones que la Policía investigó después de que, al menos, nueve perros murieran envenenados el pasado mes de noviembre en este municipio. A falta de un mes para que se cumpla un año de los "asesinatos", José Luis Navarro aprovechará un encuentro con la Ertzaintza que tiene previsto hoy para reivindicar aquella información que el año pasado, cuando era concejal, se le negó.
"Ahora soy alcalde y como tal me tienen que dar. Entonces, el alcalde -en referencia al jeltzale Javier Uriarte-, no quiso darla para que no saliera publicado", valoró ayer Navarro a este diario.
El primer edil, por otra parte, dio orden ayer del retiro del bando que mandó colocar el pasado martes. En aquella notificación municipal, el Ayuntamiento solicitó a la ciudadanía "precaución" con sus perros en los parques porque el veterinario que asesora al Consistorio les había anunciado que dos canes estaban intoxicados. Uno era de Traña-Matiena y el otro de Durango.
"Nos lo dijo el lunes por la noche y el martes por la mañana ya pusimos el bando. Tengo claro que prefiero pecar de alarmista a que mueran más perros", valoró Navarro. Con el paso de los días, la noticia se ha quedado en "una falsa alarma", calificó el máximo mandatario abadiñarra. El perro de Durango falleció, pero no por haber sido intoxicado, y el de Traña-Matiena "se ha recuperado".
"Siento que hayamos creado preocupación entre la ciudadanía, pero considero que ser precavidos es mejor que dormirnos en los laureles y que pudiera haber muerto algún perro más", insistió. A partir de hoy, toda la ciudadanía podría conocer la identidad de la persona o personas que depositaron un veneno mortal en los parques públicos de Traña-Matiena.
diferentes pistas Hace un año, la principal hipótesis -que no llegó a confirmarse- fue que era "un hombre mayor". La pista que llevó a hacer ese perfil fue que un señor solicitó en una tienda de zoosanitarios estricnina.
Los veterinarios se extrañaron por dos razones: una, porque hoy en día está prohibida su venta y, dos, porque estaba mal escrito y en un papel "un poco cutre", según informaron. Años atrás, y aunque en menor grado, hubo otros envenenamientos que pudieron tener una conexión con el caso de 2006. |