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Jordi Trías trata de evitar una penetración de Salgado. Foto: sampedro |
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supercopa falta un día
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Con las tornas cambiadas
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El jugador del Barcelona destaca "la soltura" con la que juega el Bilbao Basket.
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Jon Larrauri
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bilbao. Lo que cambian las cosas en dos temporadas según los resultados se decanten hacia un lado o hacia el otro. Que en el seno de un equipo del nivel y la historia del Barcelona se le tengan ganas a un rival modesto como el Iurbentia Bilbao Basket sólo puede significar una cosa: que el pez chico le ha pegado recientemente varias dentelladas mortales al grande. En este caso en concreto han sido dos. Certeras. El conjunto culé ha salido escaldado de sus dos últimas visitas a la capital vizcaina, la última de ellas disputada en el mismo escenario que mañana acogerá hoy la semifinal de la Supercopa. Este sentimiento lo expresa en palabras de manera concisa Jordi Trías. "Es un equipo que se nos ha dado mal en los últimos años. Juegan con un gran apoyo y empuje de su afición y siempre hacen partidos buenos contra nosotros. Ahora somos nosotros los que les tenemos ganas a ellos, es algo normal", reconocía ayer a DEIA el ala-pívot catalán, quien apuntaba también que su equipo llega a Bilbao "con la guardia bien alta" debido a esta circunstancia.
Trías sólo tiene palabras de elogio hacia la plantilla de Txus Vidorreta. "Lo que más me gusta de ellos es la soltura con la que juegan. Todos los jugadores son importantes y están capacitados para meter puntos. Y eso es algo que no es nada fácil de conseguir", afirma. Tampoco escatima buenas palabras para el escenario de la Supercopa. "En mi opinión ha sido un acierto total traer este evento a Bilbao. A mí es una cancha que me gusta mucho y hay un gran ambiente. Estaría bien que en el futuro se pudiese jugar una Copa allí", destaca.
Centrándose en su propio equipo, el ala-pívot catalán tiene claro que la baja de Juan Carlos Navarro, que ha puesto rumbo a la NBA, se dejará notar. "Decir que no sería imposible. Juan Carlos es un jugador irrepetible, aunque también han llegado refuerzos que estoy seguro de que nos van a ayudar mucho", afirma. Tampoco duda en reconocer que en esta Supercopa no se podrá ver al mejor AXA Barcelona. "Llevamos poco tiempo trabajando juntos debido a las competiciones de selecciones, por lo que el equipo no está conjuntado. ¿La derrota por 23 puntos que sufrimos en la Liga Catalana ante el Joventut? Dentro de lo que cabe es normal que no nos fuera bien, ya que era el primer partido. De todas maneras, a todos los jugadores de este club nos gusta ganar, por lo que no estamos nada contentos con lo ocurrido. Nos servirá de toque de atención. De todas maneras, anímicamente llegamos muy bien a la Supercopa, tenemos muchas ganas de ponernos a competir", advierte.
Hablando de sus retos personales, el pupilo de Dusko Ivanovic tiene claro que "de cara a esta temporada lo que quiero es seguir progresando en todas las facetas del juego, aportar al equipo en todo lo que pueda, ya que sé que en mi puesto va a haber mucha competencia". Al mismo tiempo, echa la mirada hacia atrás y recuerda con sumo cariño el hecho de haber compartido concentración con la selección estatal hasta el punto de ser el último descarte que tuvo que hacer Pepu Hernández una vez que se confirmó la recuperación de Jorge Garbajosa. "La verdad es que me lo pasé genial. Todos los miembros del grupo humano son personas espectaculares y las jornadas se me pasaron volando. Trabajando con gente de esa calidad mejoras hasta sin querer. Es cierto que al final se me quedó la espina clavada de no poder estar en el Eurobasket debido a la recuperación de Jorge, pero sabía que había sufrido mucho y me alegré una barbaridad por él", dice, al tiempo que señala que el buen rollo que transmite la selección es real. "En serio que es así. Hasta a mí me sorprendió cuando trabajé con ellos la pasada temporada antes del Mundial de Japón. Todos se llevan muy bien con todos". Eso sí, él tampoco se explica demasiado bien lo ocurrido en la final contra Rusia. "Puede que la presión jugara una mala pasada a todos. No lo puedo explicar demasiado bien, pero yo creo que sí que se notaron los nervios", señala. |
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