El edificio de Tabacalera se convirtió ayer en un improvisado plató de rodaje. Los actores Gorka Otxoa y Barbara Goenaga tuvieron la ocasión de trabajar a las órdenes del cineasta mexicano Alfonso Cuarón y del prestigioso director de fotografía brasileño Affonso Beato en el rodaje de algunas escenas que sirvieron de taller para estudiantes e interesados en la creación del séptimo arte. Bajo el título Un ojo nuevo para el cine de mañana, y en el marco de los VI Encuentros Internacionales de Escuelas de Cine del festival, se celebró una clase en un rodaje en vivo, además de una mesa redonda en la que hubo ocasión de compartir dudas y escuchar las opiniones de estos dos profesionales de la gran pantalla.
Cuarón ha dirigido, entre otras, las cintas Children of men (2006), Harry Potter y el prisionero de Azkaban (2004) o Y tu mamá también (2001). A las espaldas de Beato quedan títulos tan memorables como Carne Trémula (Pedro Almodóvar, 1997), The Queen (Stephen Frears, 2006) o Love in the time of cholera (Mike Newell, 2006). La de ayer fue la primera experiencia en un taller de estas características para el fotógrafo brasileño afincado en Los Ángeles. "Este formato me gusta porque cubrimos muchos aspectos importantes del cine y la fotografía, a vuelo de pájaro, pero tratamos conceptos relevantes".
Beato confesó que cuando era joven tenía "claro cómo quebrar lo académico y dar un paso hacia la modernidad". Por ello, el taller constituye una experiencia provechosa porque, además de exponer sus propias experiencias y las de Cuarón, "todos descubrimos cosas, porque todos los asistentes al evento aportan algo". De esta forma, aseveró, "todos aprendemos algo".
Ambos han logrado ir más allá de los objetivos previstos y Cuarón ha aprendido una "liberación que ayuda a ir más allá de las cosas". Nunca han trabajado juntos, pero después de haber compartido el taller en Donostia, Beato pudo constatar que sus respectivas formas de rodar "se compenetran". "Cuarón tiene unas cualidades increíbles para el taller y yo he aportado mi experiencia", señaló.
Lograr una buena fotografía no es empresa fácil. Hay que tener en cuenta muchos aspectos técnicos para dar con la imagen idónea, pero, además, también es imprescindible "la armonía y la comunión de ideas entre el realizador de la película que conoce la historia, el director de arte que decora las escenas y el director de fotografía, que aporta la luz". |