gaza. El portavoz del movimiento islámico Hamás, Fawzi Barhum, amenazó ayer con una rebelión de la población de Cisjordania contra el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, y su primer ministro, Salam Fayad.
Barhum afirmó, en declaraciones a una red palestina de internet Qudsnet, que los organismos de seguridad de la ANP, cuyos efectivos son en su mayoría afiliados a Al Fatah, están empeñados en una "guerra cruel" contra activistas de Hamás.
El portavoz se refería a ataques y arrestos de afiliados a Hamás en distintos puntos de Cisjordania, que se halla bajo ocupación del Ejército israelí y donde gobierna la ANP.
Según el portavoz, la ANP, Israel y Estados Unidos se han unido para eliminar al Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás).
En junio pasado, milicianos islamistas arrebataron el poder a esos organismos de seguridad leales al presidente Abbas, y tomaron el control en la franja de Gaza tras encarnizados combates.
El diario israelí Haaretz informó esta semana de que el ministro de Defensa, Ehud Barak, autorizó el despliegue de 500 agentes palestinos armados en la ciudad de Naplusa, la principal de Cisjordania, a fin de velar por el orden y para imponer el imperio de la ley.
Ello no implica una retirada del Ejército de esa ciudad, donde seguirá con sus operaciones y redadas contra activistas y milicianos palestinos buscados.
Barhum dijo que la política seguida por Abbas "va en paralelo" con la de Israel y la de EE.UU. y su objetivo final es alejar a Hamas de la vida pública palestina.
Tras la toma del poder en Gaza, los islamistas perdieron parte del apoyo popular, pues sus dirigentes, entre éstos el depuesto primer ministro Haniye, se hallan desde hace más de un año bajo un boicot de la comunidad internacional.
El Ejército israelí ha autorizado en los últimos meses a los organismos policiales de la ANP a actuar en localidades y zonas rurales de la así llamada zona B de Cisjordania, donde está a cargo de la "seguridad general".
Asimismo Hamás instaba ayer a Arabia Saudí a no participar en la cumbre internacional para la paz en Oriente Medio, convocada por Estados Unidos y que se celebrará en noviembre. Hamás teme que la conferencia se convierta en "la puerta para más concesiones y para la normalización de las relaciones entre los países árabes y el Estado de ocupación", dijo el portavoz, Taher al Nouno, en un comunicado enviado a los medios. "Por eso instamos a todos nuestros hermanos árabes, especialmente al reino de Arabia Saudí, a no introducirse en ese túnel oscuro y no hacer más concesiones", señaló. |