nueva york. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, decidió ayer enviar a su representante especial, Ibrahim Gambari, a la región asiática, ante "el deterioro" de la situación política y civil en Birmania (Myanmar).
Ban, en un comunicado de prensa emitido ayer, insta al "liderazgo" del país asiático a "cooperar plenamente" con la misión de Gambari, para "aprovechar la buena voluntad de la ONU de asistir (a Birmania) en su proceso de reconciliación nacional a través del diálogo".
Ante las informaciones de agresiones y uso de la violencia por parte de las fuerzas de seguridad del régimen militar birmano, en el poder desde hace 45 años, contra la población, el máximo responsable de la ONU pide a Rangún que ponga fin a esas prácticas.
"Esas acciones solo pueden erosionar las perspectivas de paz, prosperidad y estabilidad en Myanmar", advierte Ban.
Ante la creciente preocupación internacional por la situación de ese país asiático, aislado internacionalmente y sin relaciones diplomáticas con la mayoría de los países, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió ayer con carácter extraordinario.
Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) y de EE.UU. han pedido al máximo órgano de la ONU que consideren la "posibilidad de imponer sanciones" a ese país asiático.
china Europeos y estadounidenses, que enviaron su solidaridad a los birmanos, pidieron también ayer a China, India y los países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) que ejerzan su influencia y "presionen" al régimen militar birmano para que cesen los actos violentos contra la población civil.
Además, los dos aliados transatlánticos instaron también a las autoridades militares del Birmania a que reciban "cuanto antes" al enviado especial del secretario general de la ONU, Ibrahim Gambari.
Ante el aumento de las tensiones en Rangún, Ban pidió el lunes al Gobierno de Birmania que entable, cuanto antes, "un diálogo con todas las fuerzas relevantes" del país, para avanzar en un proceso de reconciliación nacional. |