Las intoxicaciones por la ingesta de setas venenosas son relativamente frecuentes y cada año se producen unos 250 o 300 casos graves en el Estado español. Este periodo de otoño, cuando aparecen más setas en los campos, es un tiempo crítico para todos los aficionados. Hay quien aconseja tomar leche para hacer frente a una intoxicación de este tipo. ¿Existen remedios caseros?
Lo único efectivo es el vómito para extraer al exterior los restos que hayan quedado y tomar sustancias que impidan la absorción de lo que tenemos en el intestino. Lo que hace falta es favorecer ese proceso tomando agua con sal, leche o algunas soluciones como el carbono activado que lo que hace es empapar lo que hay en el intestino y echarlo con las heces, por lo que elimina también parte de las toxinas.
Pero ante todo acudir al médico
Sí, a un hospital porque es ahí donde te pueden hacer un lavado gástrico si lo creen oportuno o cualquier otra medida, o darte una dosis importante de carbono activado u otro sustancia que te ayude a expulsar los restos que queden. Y si tenemos restos de las setas, debemos llevarlas al hospital porque va a facilitar al servicio de urgencias y ver qué tipo de seta es ya adelantarse un poco al tratamiento exacto, que eso es importante.
¿Cuánto tiempo pueden tardar en aparecer las primeras dolencias?
Desde media hora hasta quince días. Cuánto más tarde aparezcan los síntomas, más grave es, porque hay setas que pueden llegar a ser fatales, como las amanitas cuyo periodo de incubación puede ser de varios días. En cambio las leves suelen ser de menos de seis horas y van desde las que nos sientan mal porque, aunque son especies comestibles no estaban bien cocidas, hasta las que tienen determinadas toxinas y nos produce un problema de distintos cuadros.
¿Y hay algún síntoma común?
Hay diferentes síntomas, dependiendo de la especie, dentro de un cuadro general de vómitos, diarrea y retortijones. Si son setas alucinógenas, el señor tendrá alucinaciones y los que han tomado muscarina tendrán la piel muy seca y síndrome atropínico.
Dentro de las 250 o 300 intoxicaciones anuales, ¿cuáles son las setas que más casos producen?
Las más comunes son los boletus, lactarius y russula, que representan la mitad de los cuadros por gastroenteritis aguda por setas y se debe a un efecto irritante sobre el tubo digestivo, algunas porque tienen distinto tipo de toxinas y otras porque la persona tiene intolerancia o no se ha cocinado bien. En estas situaciones de cuadros leves lo que se hace es dejar que expulse todo e hidratarle con sueros.
¿Son muchas las personas que presentan intolerancia ante setas comestibles?
El porcentaje es importante, bien porque han comido mucho o porque no se han cocido suficientemente. También hay que tener en cuenta que las setas absorben mucha contaminación ambiental. Si están en un sitio donde pasan muchos coches o camiones o hay una industria cercana, se empapan de plomo, de cromo o de lo que sea. Son como esponjas.
De hecho, entre los seteros se dice que no hay que recoger setas que estén en cunetas.
Efectivamente, porque puedes tener un cuadro de intoxicación por este tipo de metales y que no tienen nada que ver con los tóxicos propios de las setas.
¿Qué daños futuros puede padecer una persona que ha sufrido una intoxicación?
Las leves no dejan ningún tipo de secuelas, pero las amanitas si no se tratan a tiempo pueden tener una potencialidad de acabar con el señor, porque hay algunas que atacan de manera importante al riñón y crean una insuficiencia renal aguda, o sea que producen un deterioro muy rápido de la función renal y, si no se le realiza un transplante, puede morir. Por ejemplo, la amanita phalloides ataca sobre todo al hígado y te produce una necrosis generalizada del hígado que, o te mata, o te deja con una insuficiencia hepática. Las amatoxinas son las de la manita phalloides son muy agresivas, una setita es capaz de tumbar a un tío de cien kilos. Solamente una puede ser mortal.
¿Se llevan a cabo muchas investigaciones médicas?
Sí, hay equipos en Madrid que han hecho estudios epidemiológicos para ver cuál es la incidencia de intoxicaciones, secuelas que quedan, etc. Y el Servicio Nacional de Toxicología, que recibe consultas de centros de salud, también tiene sus estadísticas sobre impacto y evolución de las intoxicaciones.