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"El ataque final de Bettini me sorprendió, pero pensé que no iba a prosperar", asegura Freire
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El ciclista cántabro alaba al campeón del mundo: "era mi principal rival y lo ha demostrado".
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A. Laiseka
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bilbao. Sin récord, sin dejar a su estela a los míticos Alfredo Binda, Rik Van Steenbergen y Eddy Merckx se quedó ayer Óscar Freire, uno de los grandes favoritos para el podio, que dijo adiós a su sueño mundialista en la última vuelta, cuando Samuel Sánchez y Bettini decidieron jugar sus bazas, las que no pasaban por un sprint en el que el cántabro habría sido inasequible. "Las cosas no me han salido todo lo bien que esperaba y reconozco que el ataque final de Bettini me sorprendió. Pensé que no iba a prosperar", aseguró el ciclista de Torrelavega, para quien la selección que dirige el valenciano Paco Antequera realizó un gran trabajo durante toda la prueba, aunque reconoció que, al final, no se pudo rematar. Principalmente, porque ningún corredor de la selección fue capaz de aguantar la rueda de Bettini.
Freire, quien ya había anunciado que llegaba bien pero que no se encontraba como en su tercer Mundial victorioso (Verona 2004), dijo que estuvo bien. "Físicamente creo que he llegado bien y he hecho un buen campeonato. Lo he planteado como los anteriores, pero las cosas, vuelvo a repetir, no me han salido todo lo bien que esperaba".
Todo lo contrario que a Bettini, cuya combatividad, su hambre de triunfo le otorgó el premio que buscaba. "¿Sorpresa? Los triunfos de Bettini nunca son una sorpresa. Era mi principal rival y lo ha demostrado. En esta ocasión los italianos nos han ganado la partida, a pesar de que hemos trabajado bien", sostuvo el ciclista cántabro después de cruzar la meta. |
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