BILBAO. Sensaciones viejas. El Athletic, cuando ya han transcurrido seis jornadas de Liga, ocupa la decimosexta posición de la clasificación. Dos por encima de los que condenan al descenso. Pero un puesto que a estas alturas de temporada empieza a poner de los nervios a los seguidores rojiblancos.
Con Levante, que sólo ha sumado un punto, y Getafe, con dos en su casillero, el Athletic está integrado en un pelotón de cinco equipos con otros tantos puntos en su casillero. Osasuna, Betis, Valladolid y Deportivo -con los gallegos de Miguel Ángel Lotina ocupando el tercer puesto de descenso- son los otros conjuntos que empiezan a verse en problemas.
El pecado del Athletic es la falta de gol. A excepción de los tres equipos que ocupan plazas de descenso y de un Racing que ha sacado el máximo provecho a sus tres goles, el conjunto de Joaquín Caparrós es el menos goleador de la categoría. Los cuatro goles -firmados por Susaeta, en la derrota ante el Barcelona y el empate frente al Zaragoza, y Aduriz, con su doblete en cancha del Levante- quedan ya lejos en el tiempo, ya que el Athletic se ha quedado sin ver puerta en los dos últimos encuentros ligueros.
Los leones tienen ahora una semana para preparar el choque frente al Almería de Unai Emery. Los andaluces han comenzado con buen pie la temporada de su retorno a Primera División. Con siete puntos en su casillero continúan teniendo la asignatura pendiente en su estadio de los Juegos del Mediterráneo, donde todavía no sabe qué es ganar. Sin embargo, a domicilio consiguió vencer en Riazor (0-3) y Murcia (0-1), para caer derrotado (3-1) en su visita al Santiago Bernabéu. |