bilbao. El derbi Torino-Juventus número cien empezó con incidentes y acabó con polémica. Antes del partido, se registraron graves incidentes al encontrarse aficionados radicales de uno y otro equipo en los alrededores del Estadio Olímpico de Turín. Los carabinieri se vieron obligados a intervenir, y se emplearon con contundencia, causando un número indeterminado de heridos y practicando más de 30 detenciones. Por fortuna, no hubo que lamentar heridos graves. En lo que al plano deportivo respecta, el 100º derbi turinés no pasará a la historia por su buen fútbol. Fue un choque emocionante pero muy trabado, interrumpido constantemente por las faltas. Parecía que acabaría sin goles, pero en el tercero de los cinco minutos de prolongación el francés Trezeguet, que partió de una posición antirreglamentaria, cazó un balón enviado por un compañero y despejado hacia atrás por un rival para fusilar al meta del Torino, dar tres puntos de oro a la Juventus, que suma 13 y es segundo (el Inter es líder con uno más), e igualar con Ibrahimovic al frente de la clasificación de goleadores, con siete tantos en seis partidos.
En esta sexta jornada, el Milán volvió a defraudar en su propio estadio al ceder un empate ante el modesto Catania (1-1), de modo que su vecino y archirrival, el Inter, ya le dobla en puntos: 7 contra 14. Y es que el Milan, 11º clasificado, volvió ayer a mostrar la triste cara del campeonato italiano y no la brillante de la Liga de Campeones. Ante el Catania naufragó, y salió pitado por algunos de sus aficionados. Y puede dar gracias el Milan, pues igualó la contienda con un penalti de los que pueden no sancionarse: centro desde la derecha, resbalón de un defensa visitante y en la caída el balón le da en un brazo. Kaká hizo el 1-1 final en su partido 200 oficial como milanista. El Inter, por contra, dio un golpe de mano el sábado al golear a la Roma en el Olímpico (1-4). >k. t. |