|
|
|
Berlín es estos días la capital del arte europeo
|
|
En Art Forum la artista bilbaina Concha Argüeso presenta su instalación.
|
 |
|
Igor G. Barbero
|
 |
berlín. Las terribles consecuencias de la Guerra Total de Hitler la dejaron convaleciente durante décadas. Para colmo fue dividida en dos y así aniquilada su internacionalidad. Berlín perdió esa mágica aura de metrópolis cultural que tuvo durante los años 20 y que fue la envidia de medio mundo.
Pero el letargo se acabó. Desde los años noventa la clase política quiere dar carpetazo a este asunto. Los mecenas de la cultura han enseñado sus cartas. Y el comienzo del otoño es una buena muestra de ello. Cuatro ferias de arte tienen lugar en la capital alemana durante estos días. Un magnífico escaparate para las casi 400 galerías que hay en la ciudad y un complemento activo a sus 175 museos y colecciones.
La más establecida y con un perfil más alto, Art Forum, ha visto como en los últimos cuatro años otros tres eventos se sumaban al panorama expositivo: Preview, Berliner Liste y Berliner Kunstsalon. Una agenda dilatadísima que, para algunos, como el galerista y cofundador de Art Forum, Christian Nagel, es contraproducente: "Estos nuevos eventos sólo buscan imitar el formato y, obviamente, con menor calidad. Sería mejor tener una sola feria y fuerte".
meca del arte Precisamente en el marco de Art Forum, inauguró el pasado jueves la artista bilbaina residente en Berlín Concha Argüeso el proyecto de una instalación luminosa en el conocido edificio Schimmelpfenghaus, junto a la Iglesia de la Memoria, una zona comercial muy concurrida. Una instalación que la artista define como "estática y meditativa" y que se presenta como "equilibrio al movimiento imparable del entorno".
¿Y qué es el arte? Una colección de tijeras sin punta que cuelgan de una diminuta cama, maquetas de turistas que se confunden con el visitante, una foto de un edificio desvencijado, un hombre que duerme en un cuarto de miniatura o un cuadro pop de escaleras infinitas. La infinidad de expresiones del arte actual se dejan ver en Berlín de la mano de galerías tan reconocidas como Eigen-art, Upstairs, Thomas Schulze o Contemporary Finals. Pintura, escultura, audiovisual, instalaciones luminosas. Miles de artistas y cada uno con su librillo.
De la misma manera que Argüeso son muchos los artistas que en los últimos tiempos han decidido instalarse en esta ciudad. Especialmente para los jóvenes, se ha convertido en una meca. El belga Julien Rouvroy cogió cuatro pinceles y unos libros hace cinco años y de repente estaba pintando en una vieja fábrica del popular barrio de Kreuzberg. En un amplio estudio de 60 m2 por el que apenas pagaba 200 euros al mes.
La ciudad se está internacionalizando en el sector del arte a pasos agigantados y aparecen estudios en cualquier lado. |
|