donostia. La localidad guipuzcoana de Aia sufrió la noche del lunes un nuevo robo de cable telefónico, con lo que son ya cuatro los hurtos perpetrados en este municipio en los últimos diez días, que se elevan a ocho en el conjunto del territorio y mantienen aún sin línea fija a unos 350 hogares.
A estas ocho sustracciones de cable, que tienen como finalidad la venta del cobre que contiene debido a que su precio se ha multiplicado en los últimos años, se suman otros dos intentos de robo en Gipuzkoa.
Uno de ellos se produjo también en Aia el pasado 20 de septiembre, donde los ladrones llegaron a cortar la línea pero fueron descubiertos por los vecinos de un caserío, y otro en Gabiria, donde gracias al aviso de una persona la Ertzaintza logró detener a un hombre, aunque el resto de implicados huyó.
La sustracción de cable telefónico que se produjo ayer en Aia, municipio de unos 1.800 habitantes, contribuyó que se sigan sin línea telefónica 200 clientes debido a los sucesivos robos perpetrados el domingo 23 de septiembre, el miércoles 26, el sábado 29.
El alcalde de este municipio, Igor Iturain, que aunque pueden ser 200 los clientes sin línea fija, en total hay más de 800 vecinos afectados, tanto del casco urbano -donde el propio Ayuntamiento está sin teléfono-, como de otros barrios.
"No podemos seguir así", se lamentó el alcalde, quien indicó que Telefónica debe reparar lo antes posible las zonas afectadas y que es necesario mejorar la vigilancia por parte de la Ertzaintza, ya que hay personas mayores, sin teléfonos móviles, que quedarían desamparadas en caso de sufrir una emergencia.
El primer edil dijo comprender la dificultad de prevenir este tipo de delitos, pero insistió en la necesidad de mejorar la vigilancia para evitar estos hurtos. La compañía Telefónica indicó que trata de reparar con la mayor celeridad posible los tramos afectados y puso de relieve que esta sucesión de robos es algo que no había ocurrido nunca en Gipuzkoa, aunque sí en otros puntos del Estado. |