Anjel Lertxundi va a darse un respiro y se va a dedicar a leer, que según sus palabras "es tan importante o más que escribir". Pero su literatura va a estar en plena actualidad porque Patxi Barco va a rodar un telefilme para TVE basado en su novela 'Zorion perfektua' bilbao.Su novela va a transformarse en una película. Como escritor, ¿no le da miedo el resultado?
Sí, pero es algo que siempre sucede con cualquier adaptación de cualquier tipo de obra artística. El cine y la literatura son dos medios distintos, y la adaptación es precisamente eso: adecuarse al nuevo medio. La literatura tiene sus propios sistemas y el cine tiene los suyos. Se trata de acertar en ese paso de un género a otro, y de cómo contar una historia de forma distinta.
¿Ha leído el guión adaptado de Zorion perfektua que ha escrito Aizpea Goenaga?
Leí la primera y la segunda versión que hizo. Ha escrito una tercera versión que no he leído todavía. Pero no me puedo quejar del trabajo de Aizpea, que lleva mucho tiempo dándole vueltas a la historia y creo que lo va a hacer muy bien.
Muchas veces, cuando alguien lee un libro y luego ve la película, le queda la sensación de que en la transición se pierden elementos...
Yo cuando escribo la palabra árbol en un libro el lector tiene después libertad absoluta para imaginarse su propio árbol. Cada lector hace su propia lectura. En el cine el árbol es un árbol muy concreto. Esto que parece una tontería, si lo ampliamos a toda la obra, vemos que el sistema de comunicación es completamente distinto. El cine es visual. Se trata de acertar en el paso de un medio a otro. Eso que parece tan fácil, luego resulta muy difícil.
A la hora de escribir, ¿le pone cara a sus personajes?
Si, normalmente les pongo cara; siempre hay personas concretas en el papel y en el rol de mis personajes. A lo mejor no es una sola persona, igual es la mezcla de dos o tres personas que uno conoce. Pero yo hablo de un personaje y le pongo un nombre y luego el lector lo imagina como le da la gana. En el cine eso se concreta y la concreción significa que el espectador tiene pocas posibilidades de imaginar su propio personaje. En mi novela Hamaseigarrenean, aidanez, la primera que se llevó al cine, Domingo, el personaje, era un apostador que se dedicaba a los juegos rurales. Yo en la novela en ningún momento lo describí. Cuando se hizo la película, el actor que encarnaba a Domingo era un hombre atlético, pero no como nos imaginamos que puede ser un hombre corpulento, como un levantador de piedras. Más de uno decía: "Ése no es el personaje de tu novela". Yo respondía: ¿Cómo que no es el personaje de mi novela? Yo nunca he dicho cómo era Domingo.
¿Conoce a la actriz que será la protagonista de Zorion perfektua?
No. No sé si la habrán elegido ya, pero va a ser un trabajo difícil porque la actriz necesita tener 16, 17 ó 18 años y aguantar toda una película a esa edad significa un reto impresionante.
¿Por qué ese título?
Es el título de una pieza de piano de Schumann que la protagonista está intentando aprender, mecanizar y siempre tropieza en un momento determinado. Es esa Felicidad perfecta que no consigue culminar nunca. El título de esa pieza de Schumann venía de perlas para titular la novela porque a fin de cuentas la vida es eso: la pieza que que queremos llegar a tocar y a mecanizar y a hacerla nuestra. Pero nunca la felicidad es perfecta. Nunca la llegamos a culminar.
La protagonista es una adolescente que presencia un atentado.
Lo que más me llamaba la atención de la historia era que la chica ha sido testigo del atentado y en cuanto llega a casa su madre le riñe porque llega tarde a cenar a casa. No tiene ni idea de la tragedia que acaba de presenciar su hija. Ese contraste entre la cotidaniedad de la riña de la madre y la presencia de la tragedia me parece un arranque bueno para una historia. Está basado en un hecho real.
¿La literatura en euskera goza en este momento de buena salud?
Creo que sí. Creo que la literatura vasca lleva ya bastante tiempo gozando de muy buena salud.
El hecho de que conviertan un libro en una película, ¿supone una buena promoción para una novela?
Siempre ayuda, pero lo que a mí me interesa no es promocionar un determinado libro, sino nuestro propio territorio de la literatura vasca. Este tipo de iniciativas siempre nos beneficia a todos.
¿Qué proyectos tiene ahora?
Pues tengo entre manos un proyecto muy importante que es cargar las pilas: leer, leer y leer. La última novela que publiqué Ihes betea y que acabamos de traducir al castellano, me ha dejado bastante agotado y necesito cargar las pilas. Y leer es un proyecto tan importante o más incluso que escribir.