Bruselas. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se mostró ayer confiado en que los líderes de la UE adopten el nuevo Tratado de Reforma de la UE en la próxima cumbre de Lisboa, después de que expertos legales europeos alcanzaran un acuerdo provisional sobre su redacción.
"Creo que se va a resolver, hay una voluntad política real", declaró Barroso a los periodistas en el Parlamento Europeo, reunido para abordar precisamente la cuestión del nuevo Tratado. La presidencia de turno portuguesa de la UE anunció ayer que los expertos de los Estados miembros han acordado "provisionalmente" una redacción del texto del Tratado y adelantó que éste será "traducido, revisado y hecho público antes de finales de esta semana".
En su reunión con los eurodiputados, Barroso, según fuentes parlamentarias, aseguró que ya no aprecia "dificultades mayores" para que el Tratado pueda ser formalmente acordado por los líderes de la UE en la cita de Lisboa, los próximos 18 y 19 de octubre.
Los expertos de los veintisiete Estados miembros y del Consejo de la UE han trabajado desde el pasado verano para traducir en un texto jurídico el acuerdo político al que llegaron los jefes de Estado o Gobierno en su última cumbre, el 22 de junio en Bruselas.
El nuevo Tratado debe reemplazar al proyecto de Constitución Europea que fue rechazado en referéndum en Francia y Holanda.
El último punto que los juristas tuvieron que resolver es el relativo a la participación del Reino Unido e Irlanda en las políticas de asilo, inmigración y controles fronterizos (Schengen). El mandato no era claro sobre si esos países, que disfrutan ya de una exclusión general en esos ámbitos pero participan en algunas medidas, están obligados o no a participar en los futuros desarrollos de dichas medidas. |