bagdad. El primer ministro británico, Gordon Brown, dijo ayer en Bagdad, adonde llegó en una visita sorpresa, que cree que el contingente británico desplegado en Irak podrá reducirse en mil militares, hasta los 4.500, antes de final de año.
Por su parte, su homólogo iraquí, Nuri al Maliki, anunció tras su entrevista con Brown que las tropas de su país asumirán el control total sobre la seguridad en la provincia meridional de Basora en un plazo de dos meses.
El anuncio de Brown llega un mes después de que las tropas británicas abandonasen los palacios presidenciales de la ciudad de Basora, que utilizaban como cuartel general, y se retirasen a una base aérea en las afueras de la ciudad.
"Cualquier nueva decisión sobre la retirada de tropas se tomará el año que viene", dijo Brown después de sus conversaciones con Maliki en la fuertemente custodiada zona verde de Bagdad, donde están ubicadas la Embajada británica y la sede del Gobierno iraquí.
Mientras, Maliki señaló a los periodistas que su Ejecutivo está haciendo las gestiones necesarias para asegurar la asunción del control militar sobre Basora antes de dos meses. Según Maliki, Basora, ubicada junto a la frontera con Irán, se convertirá en la primera provincia del país en ser totalmente controlada por las fuerzas de seguridad iraquíes.
A partir de entonces, las fuerzas británicas pasarán "de una misión de combate a una misión de vigilancia". Nuri al Maliki agregó que hasta ahora no se había anunciado la disposición de las tropas iraquíes a asumir el control de la zona por razones de seguridad.
La noticia no tuvo la misma aceptación otros ámbitos influyentes de la sociedad iraquí. Así, el ex ministro del Petróleo Ibrahim Bahr al Oloum sostuvo que "es demasiado pronto para discutir una retirada de tropas británicas más amplia", dijo; y añadió que las fuerzas iraquíes "aún no están listas" para tomar el control de Basora.
La capital de la provincia, Basora, segunda ciudad de Irak, se encuentra en manos de las milicias chiíes rivales Ejército del Mahdi, leal al clérigo chií Muqtada al Sadr, y la Asamblea Suprema Islámica Iraquí, del clérigo Abdelaziz al Hakim.
Brown aseguró que Gran Bretaña "cumplirá con sus obligaciones internacionales". El recorte de tropas, sin embargo, se considera una medida políticamente popular y un modo de escenificar un cambio en la política en Irak de su antecesor, Tony Blair. |