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El presidente de Corea del Norte, Kim Jung-il, saluda al de Corea del Sur, Roh Moo-hyun. Foto: efe |
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Kim Jong-il reaparece para recibir a Roh Moo-Hyun entre gritos de "unificación"
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El presidente de Corea del Norte apareceió por sorpresa en una espectacular ceremonis de bienvenida
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Patricia Souza
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Seúl. La histórica cumbre de los líderes de ambas Coreas comenzó ayer en Pyongyang entre parafernalia comunista, multitudes ordenadas y actos simbólicos para representar el deseo de reconciliación de dos países que siguen técnicamente en guerra.
Dos imágenes resumen la jornada: el presidente surcoreano, Roh Moo-hyun, cruzando por primera vez a pie la frontera más protegida del mundo y el hermético líder norcoreano, Kim Jong-il, recibiéndolo por sorpresa ante miles de personas vestidas con trajes típicos, que agitaban flores de papel y gritaban "unificación".
Kim, más serio de lo habitual, y Roh se saludaron con un formal apretón de manos durante esa ceremonia pública de 12 minutos en una amplia plaza de Pyongyang, donde hubo un desfile militar, entrega de ramos de flores y llantos de entusiasmo ante el "amado líder" .
Roh había sido recibido a la entrada de Pyongyang por el "número dos" del régimen comunista, Kim Yong-nam, para recorrer después con él en coche descubierto las calles con multitudes en orden que, a ambos lados, aplaudían y saltaban para darle la bienvenida, según la retransmisión por televisión desde Pyongyang.
Está previsto que hoy, Roh y Kim mantengan al menos dos encuentros bilaterales y que el presidente surcoreano asista al espectáculo gimnástico de masas norcoreano "Arirang", antes de cerrar el jueves el encuentro con su regreso por carretera a Seúl.
La presencia de Kim Jong-il dio especial relevancia al acto pues en principio se había anunciado que acudiría el "número dos" del régimen comunista norcoreano, Kim Yong-nam, pero es conocido que al líder norcoreano le gusta improvisar. En un mensaje escrito, el presidente surcoreano confesó su "emoción" por la "calurosa bienvenida" recibida de los ciudadanos de Corea del Norte.
Ésta es la segunda vez en más de medio siglo de historia que los líderes de las dos Coreas celebran una cumbre y en la anterior ocasión, en el 2000, también estuvo Kim Jong-il y se celebró en Pyongyang. A diferencia de entonces, Kim no acompañó en el mismo coche al presidente surcoreano, que se dirigió al Palacio Paekhwawon donde se alojará hasta que mañana concluya la cumbre. |
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