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La construcción copa la mayoría de los siniestros mortales. Foto: archivo |
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La Fiscalía alerta de que la cifra de muertos en accidente laboral en Euskadi "es para asustar"
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De enero a junio se presentaron 7 acusaciones por dejación en las medidas de seguridad, sobre todo en la construcción.
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Ibai Cereijo
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bilbao. La cantidad de muertos que se está registrando este año en el mercado laboral vasco es "como para asustar". Así de rotunda se manifestó ayer Edurne Miranda, la fiscal especial para siniestralidad laboral del País Vasco, una figura puesta en marcha en el año 2002 para prestar una atención específica a un problema que cada vez gana más resonancia pública debido al incesante goteo de trabajadores fallecidos.
Miranda participó ayer en unas jornadas sobre seguridad en la construcción organizadas conjuntamente por el Colegio de Abogados y el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Bizkaia. El encuentro, que reunió a un centenar de profesionales en Bilbao, coincide con un momento de máxima alarma entre los agentes sociales por la ineficacia de las medidas que se ponen en marcha desde distintas instituciones para prevenir los siniestros. De acuerdo con el recuento del Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral (Osalan), de enero a agosto murieron 33 trabajadores. Esta cifra es seriamente cuestionada por los sindicatos, que hablan de una cantidad más próxima al medio centenar en el ámbito territorial de la CAV.
La fiscal especial puso el acento en la coincidencia de "la mayoría" de los accidentes mortales en el sector de mayor riesgo: la construcción. Miranda reconoció que, a pesar de las exhaustivas indagaciones que se realizan para esclarecer cada caso, los investigadores "no son capaces" de justificar por qué 2007 está resultando globalmente un ejercicio tan negro en materia de siniestralidad.
falta de formación Si acaso, Miranda apuntó que buena parte de los fallecimientos en la obra reúnen una rasgo común: las víctimas son inmigrantes. "No sabemos hasta qué punto el nivel de formación tiene mucho que ver" en este trágico fenómeno, indicó. La perplejidad que sienten los expertos ante el repunte de muertos está alimentada también por la "constatación" de que "las empresas cuidan cada vez más los aspectos de seguridad". Aun así, se da la paradoja de que abundan las caídas de altura -el tipo de accidente más clásico- en tajos que carecen de los equipamientos obligados por la Ley.
Con todo, Miranda defendió en su ponencia la minuciosa labor que desempeña el Ministerio Público para atribuir las debidas responsabilidades cuando analizan un siniestro. "No acusamos a los técnicos de seguridad ni a los encargados de obra por el mero hecho de serlo -precisó-, sólo lo hacemos cuando se demuestra que ha habido una dejación de sus funciones que ha causado un riesgo para los trabajadores".
reparto de culpas Con estas palabras, la fiscal respondía a la queja que muchas constructoras expresan en privado, ya que se sienten víctimas de una política arbitraria de reparto de culpas cuando hay un cadáver sobre la mesa.
De enero a junio, la Fiscalía contra la siniestralidad presentó en Bizkaia siete escritos de acusación contra empresarios y coordinadores de obra. Desde que comenzó su labor hace seis años, la oficina ha cerrado caja ejercicio con una media de entre 10 y 15 solicitudes de imputación. |
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