bilbao. La Ertzaintza detuvo a dos hombres acusados de haber cometido un delito continuado de estafa y usurpación de identidad, ya que utilizaron identidades falsas para sustraer de entidades bancarias cerca de 130.000 euros.
Interior explicó ayer que la operación policial comenzó en agosto del pasado año, cuando una persona denunció que alguien estaba usando su identidad para cometer fraudes, traspasando fondos bancarios a cuentas a su nombre.
El mismo día una empresa dedicada a la venta de motocicletas denunció que alguien había desviado 7.600 euros de una cuenta de su propiedad a otra abierta a nombre de la persona que había denunciado la usurpación de identidad para cometer estafas.
Además, se presentaron denuncias por estafa al emplear una tarjeta fraudulenta para realizar compras por valor superior a los 3.000 euros en unos grandes almacenes de la capital vizcaína.
Para llevar a cabo el fraude, los estafadores abrían cuentas en diversos bancos, donde ingresaban el dinero procedentes, principalmente, de préstamos que pedían a entidades crediticias que ofrecen dinero rápido anunciadas a través de la televisión o de internet.
Los autores del engaño lograban demostrar su solvencia falsificando nóminas de organismos oficiales como la Diputación foral o el Gobierno vasco, utilizando la identidad de las personas suplantadas.
I.F.B., de 33 años y vecino de Barakaldo, se dedicaba a falsificar los documentos mientras que M.M.C., vecino de Plentzia, se encargaba de las tarjetas fraudulentas para hacer compras o hacía efectivo los créditos que habían solicitado. >efe |