Uno de los primeros jóvenes en abandonar la cueva es ayudado por el equipo de rescate. Fotos: javi colemenero
A. Domínguez / j. imaz
oñati. Una veintena de jóvenes de Bergara fueron rescatados ayer de la cueva de Gesaltza, en Oñati, tras verse cercados por la crecida del río Arantzazu, que atraviesa la cavidad. Los afectados, escolares de 3º de ESO de entre 14 y 15 años del centro Mariaren Lagundia de Bergara, se encontraban visitando el complejo cárstico junto con dos guías y tuvieron que permanecer más de seis horas en su interior, hasta que ertzainas, bomberos y espeleólogos fueron sacándolos uno a uno mediante una tirolina, sin que se viviera ninguna situación de riesgo. "Llevamos dentro desde el mediodía. No hemos pasado miedo, sólo hemos tenido que esperar todo este tiempo subidos a una roca", explicaba Gorka, uno de los chavales que había quedado atrapado. Él fue uno de los primeros en salir de la cueva, pasadas las seis de la tarde. "Era mediodía cuando entramos en la cueva. Ya estábamos dentro cuando de repente comenzó a crecer el río", relató Gorka. Las intensas lluvias que no cesaron durante todo el día se sumaron a una intensa tromba de agua que cayó en la Sierra de Aizkorri, lo que provocó que la regata creciera cerca de un metro en la cavidad. Según los servicios de Emergencias, existen cables en el interior de la cueva, pero descartaron utilizarlas "dada la fuerza del río". |