Kinshasa. El número de muertos por el accidente de un avión de carga el jueves en un populoso barrio de Kinshasa se elevó ya a 52 personas, según informó ayer el Ministerio de Asuntos Humanitarios.
El ministro congoleño de Transportes y Comunicaciones, Henri Kuseyo, quedó suspendido ayer además en sus funciones, según anunció en un mensaje por radio y televisión Kudura Kasongo, portavoz del presidente, Joseph Kabila.
La permanencia de Kuseyo en su cargo dependerá de las explicaciones que ofrezca ante el Parlamento.
El portavoz presidencial dijo que Kuseyo había sido suspendido en sus funciones "por ser incapaz de organizar el sector aéreo".
La aviación civil de la República Democrática del Congo (RDC), el tercer país más extenso de África, acumula accidentes frecuentes que en los últimos diez años han causado centenares de muertos y tiene uno de los peores registros de seguridad aérea.
Más de cincuenta compañías aparecen en la "lista negra" que la Unión Europea edita periódicamente sobre las aerolíneas que recomienda no utilizar.
Mientras tanto, continúan las tareas en el lugar del accidente, en las que participan equipos locales e internacionales, asistidos por la población local.
Además de los 52 muertos, según el balance aún provisional proporcionado por las autoridades, los heridos se cuentan por decenas.
"Es muy difícil establecer el número exacto porque los cuerpos están calcinados", afirmó el director adjunto del Ministerio de Asuntos Humanitarios, Serge Mulumba.
El avión de carga llevaba por lo menos veinte pasajeros, algo normal en los vuelos de la RDC y en los que quienes suben al avión en rutas locales pueden no estar registrados en la lista de ocupantes. >efe |