nADIE en el mercado de Santa Clara, en el bilbaino de Santutxu, está ajeno al acontecimiento que estos días sacude los bolsillos familiares. Ya no se puede encontrar una barra de pan normal por debajo del euro; y es más, está entre diez y veinte céntimos por encima.
Isabel García es ama de casa y a media mañana, mientras los niños están en el colegio, acude al mercado a aprovisionarse de los alimentos más urgentes. Una barra de pan, carne para la comida y el pescado para mañana. "Sí, a más de un euro he comprado el pan en la panadería de enfrente. 1,20 una barra grande para ser exactos", explica. "Qué puedo decir, ya veremos a fin de mes cómo está el bolsillo, porque esto lo vamos a notar".
Susana Alia vuelve del trabajo a toda prisa, sólo tiene un par de horas para comer y entra a comprar una barra de pan, pero integral. "Como vivo sola me compro una barra pequeña, pero ya me cuesta 85 céntimos", explica alarmada. Hasta hace poco sólo pagaba 75 por su barra integral diaria. "Se habla mucho de a que se deben estas subida repentinas, que si el biodiésel, las multinacionales, etc. La verdad es que yo no sé qué creer pero nos podrían dar alguna respuesta coherente porque al final los que salimos perdiendo somos los ciudadanos".
"Lo último que nos faltaba era que el pan también subiera de precio", comenta Cecilia con sus amigas en la cola de la panadería. Esta jubilada no oculta su preocupación y se plantea dejar de comprar pan todos los días. "En casa nos gusta comer con una barra recién hecha pero parece que va a empezar a ser un lujo, y sobre todo para los que somos pensionistas". |