bilbao. El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, apuntó ayer que, si el acuerdo de reforma de La Ribera no sigue adelante, el convenio entre Ayuntamiento y comerciantes "quedará roto, puesto que lo romperemos nosotros". En este caso, el Consistorio asumiría nuevamente la gestión de la plaza de abastos.
No obstante, confesó que está "moderadamente satisfecho" tras conocer la cifras que presentó la sociedad gestora del mercado y, según las cuales, 52 comerciantes están "dispuestos a apostar el futuro del recinto y por su reforma".
Azkuna consideró necesarias las obras de rehabilitación de este emblemático edificio que "no aguanta una revisión sanitaria". Y advirtió de que si los trabajos no se llevan a cabo, el convenio con el Consistorio "quedaría roto", y el Ayuntamiento volvería a asumir la gestión de la plaza.
Para explicar el acuerdo, el primer edil se remontó a sus inicios como alcalde en la villa y recordó que cuando llevaba un año en el cargo recibió "muchas presiones para llegar a un acuerdo" con los profesionales de La Ribera.
Después de continuadas conversaciones, ambas partes alcanzaron un consenso por el cual se daba a los comerciantes 35 años de autogestión ampliables a 40, con siete años de carencia en los que el Consistorio no cobraba a los comerciantes, para reformar el mercado de la Ribera.
A pesar de todo, la institución municipal ayudará a estos comerciantes que "han demostrado ser gente emprendedora". Azkuna recordó que "hace siete años" que se conocía la rehabilitación tras pactarla con los propios comerciantes, por lo que "no ha lugar a quien dice que no se ha enterado o que no se ha contado con él". "La gente que no ha apostado por el mercado, y que desde el principio tuvo reticencias, tendrá que dejarlo", dijo rotundo.
referéndum y más dinero También se refirió a la demanda de un referéndum por parte de un sector de los titulares, y a quienes han reclamado mayor implicación municipal aportando más dinero, caso concreto de PSE y PP: "Están defendiendo intereses privados y lo único que hacen es enredar a los comerciantes del mercado".
Y fue claro en este punto: "Si el Ayuntamiento costease toda la remodelación con dinero público, entonces todos los bilbainos tendrían derecho a poner un comercio en este emplazamiento" y el Consistorio "podría hacer con La Ribera lo que le diese la gana".
Además, en referencia a los puestos libres, Azkuna dijo que "habrá personas que puedan acceder a ellos" tras una reforma que "no será faraónica", sino "normal, para modernizar el mercado". Señaló que "ya se ha hecho prácticamente lo mismo en los demás mercados de Bilbao, donde los comerciantes también han tenido que esforzarse". |