bilbao. A pesar de contar con Batasuna como principal referente, la actuación iniciada allá por 1998 por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón contra lo que ha venido a denominar 'el entramado de ETA' ha afectado a toda una serie de asociaciones, partidos políticos y medios de comunicación. En torno a doscientas personas han sido ya condenadas, están a la espera de una resolución judicial o aguardan a que comience el juicio en su contra, con casos tan sonados como el del macrosumario 18/98, con 52 encausados pendientes de una sentencia que temen sea condenatoria. El siguiente juicio en celebrarse será contra Gestoras pro Amnistía y sus sucesoras.
Fue en mayo de 1998 cuando el magistrado encendió la mecha con la detención de 12 personas y el registro de varias sedes de empresas sospechosas de estar implicadas en la trama de financiación de ETA. A esto le siguió la desmantelación de Xaki, el denominado aparato internacional de ETA, el 29 de enero de 2000, y la actuación contra su estructura política, Ekin, el 13 de septiembre de dicho año.
Los siguientes en caer serían el proyecto Piztu, relacionado con la desobediencia civil; el grupo juvenil Haika, heredero de Jarrai; Gestoras pro Amnistía; Segi, continuadora a su vez de Haika; y la propia Batasuna, ya en 2002. >c.c.b. |