bilbao. El consejero vasco de Interior, Javier Balza, definió ayer la propuesta planteada por Juan José Ibarretxe en el pleno de política general del pasado 28 de septiembre como "un planteamiento honesto y una mano tendida al Gobierno del Estado". A pesar de las buenas intenciones del lehendakari, el titular de Interior reconoció que el Ejecutivo español ha tenido "una reacción inicial muy contundente, muy distinta a la que se plantea el Gobierno vasco".
No obstante, Balza se mostró optimista respecto a la trayectoria vital que recorrerá el planteamiento de Ibarretxe, señalando que este tipo de propuestas "cuando se hacen con honestidad, estoy convencido de que tenemos espacio para el acuerdo porque lo que se pretende con este camino es dar alternativas a la espiral de la violencia y a una insatisfacción política que hay en términos exclusiva y absolutamente democráticos en la mayoría de esta sociedad".
En declaraciones a la Cadena Ser, añadió que es preciso "generar ese algo que tiene que pasar para dar la vuelta a esta situación, ya que no se puede abandonar la política porque ETA haya vuelto a asesinar". "Sería entregarle las llaves de este país a ETA", advirtió.
Sin embargo, el coro de voces criticando lo que consideran una "propuesta secesionista" de Ibarretxe volvió a salir ayer a la luz, y así la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, insistió en que el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, dirá "no" al lehendakari en su encuentro en la Moncloa.
El secretario general del PP, Ángel Acebes, afirmó por su parte que la alcaldesa de Lizartza, Regina Otaola, "es el mejor antídoto a los planes secesionistas de Juan José Ibarretxe y la más clara antítesis de los que se muestran tibios y condescendientes con aquellos que atacan a los símbolos y a las instituciones".
El portavoz de Jueces para la Democracia (JpD), Jaime Tapia, consideró a su vez que la posible convocatoria de un referéndum "sin la autorización del Estado, del presidente del Gobierno y de las Cortes sería inconstitucional e ilegal".
reuniones con batasuna Por otro lado, el vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Fernando Salinas, planteó ayer la posibilidad de modificar las leyes para que las reuniones que el lehendakari mantuvo con la ilegalizada Batasuna no sean constitutivas de delito ya que, según dijo, "habría que reflexionar si estas perseguían el objetivo de alcanzar un proceso de paz". >agencias |