pleno monográfico sobre víctimas del terrorismo
a. abaitua
gasteiz. La latente división de la clase política no es ajena a las asociaciones de víctimas del terrorismo. El pleno celebrado ayer en Vitoria fue una prueba más de ello, un escenario donde las agrupaciones de este colectivo en Catalunya, Andalucía y Canarias alejaron de su discurso cualquier valoración de carácter político.
El secretario general de la asociación catalana, Roberto Manrique, intervino ante los medios de comunicación en nombre de las tres agrupaciones citadas para dejar patente que "había que estar aquí".
En su comparecencia se esforzó por diferenciar el papel que las asociaciones de víctimas deben cumplir con su intromisión en el juego político. Destacó que el trabajo diario les ha permitido elaborar una serie de iniciativas sociales en beneficio de los damnificados por el terrorismo y comprender así las necesidades de este colectivo.
En este sentido, esperó que la futura Ley de Solidaridad con las Víctimas que consolide el Parlamento vasco acoja algunos de los planteamientos que desde las agrupaciones han transmitido a los dirigentes del arco parlamentario. Y confío en que estas medidas sirvan también para extenderlas a las víctimas de otras comunidades autónomas.
no mezclar las cosas Después de escuchar las críticas de la asociación Covite hacia la labor del lehendakari Juan José Ibarretxe por su propuesta para llevar a cabo una consulta popular sobre el futuro de Euskadi, Manrique destacó la inconveniencia de mezclar aspectos diferentes, además de matizar que la invitación recibida por su agrupación procedía del Parlamento vasco y no del Ejecutivo autonómico encabezado por Ibarretxe. El ayer portavoz de las tres asociaciones agradeció el "apoyo" de los dirigentes y políticos vascos por buscar respuestas "al dolor y la paciencia", y confió en que la teoría pase a la práctica con hechos concretos "lo antes posible", destacó el representante de las víctimas de Catalunya.
En referencia a otras asociaciones de víctimas, Manrique aseguró que no permitirán que "nos metan a todos en el mismo saco", aunque el hecho de mantener la misma dinámica que han seguido desde su creación, hace dieciocho años, "suponga no ser noticia por no tratarse de disquisiciones políticas", añadió.
En la misma línea que Manrique, el presidente de la Asociación de Víctimas de Andalucía, Joaquín Vidal, destacó la importancia de la sesión plenaria celebrada ayer en la Cámara vasca, aunque sin olvidar su tardanza. "Sufrí un atentado en 1991, y he vivido el abandono y el sufrimiento que queremos cambiar", señaló. |