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TELEVISIÓN
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La aldea global
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Directo, directo
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por j.r. dÍez unzueta
TRes cadenas de televisión se han lanzado a la conquista de la tarde con un formato similar, copiando el modelo de un programa que inició en medio de la polémica, la televisión pública al poner en marcha España Directo, un producto sin el concurso de los profesionales de la casa que se sintieron ninguneados en su quehacer por atropello de cometidos. Primera vez que una productora ofrecía un programa al margen del entretenimiento.
La novedosa fórmula de Mediapro se basaba en ofrecer noticias sociales en directo. Presentar lo que estaba ocurriendo en el momento del suceso, hecho noticioso o entrevista era el gancho para entrar en el mercado de tarde. Hacer información fresca, producida en el acto de la transmisión con presentación desenfadada, próxima, en riguroso directo, con la sensación de estar asistiendo a la anegante riada, desalojo de vecinos en una barriada o contacto con el último pastor perdido en el último rincón de una montaña.
Los intrépidos periodistas de las tres cadenas, metidos en harina, abandonan su papel de transmisores de la actualidad para actuar como narradores apasionados de historias que una cámara inquieta y movediza trata de recoger. Exclamaciones histéricas, rostros admirativos, movimientos espasmódicos trufan la noticia. Cada entrada en cámara se convierte en un sainete y lo que comenzó España Directo lo continúan ahora Antena3 bandas y Está pasando. Tres emporios televisivos metidos en una batalla de imitación y mala copia por hacer supuesta televisión en directo con espíritu desenfadado y marchoso. Una colección de títeres sin fundamento manejando sucesos, accidentes climatológicos y recetas de cocina que devienen en un ejercicio de narración veloz, atropellada y absurda que no interesa a casi nadie. Eso sí, todo en directo, directo. Pura mala televisión.
Tres emporios metidos en una batalla de imitación y mala copia por hacer supuesta televisión en directo |
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