bilbao athletic 0 - barakaldo1
BILBAO ATHLETIC: Raúl, Gago, Arbilla, Etxeita, Moya, Oinatz Bilbao (Min. 66, Líbano), Soberón, Beñat (Min. 72, Adrien Goñi), Ramos, Angulo y Urko..
BARAKALDO: Basauri, Urbano, Gago, Cerro, Txopitea, Solaun, Rebollo (Min. 46, Garcés), Urrutia, Huegun (Min. 62, Kali Garrido), Muneta y Beltrán (Min. 79, Isidro).
Gol: 01: Min. 5; Beltrán
Árbitro: Marquínez Blanco, vasco. Amonestó a Muneta.
Incidencias: Unos 5.000 espectadores se quedaron en San Mamés tras el choque frente al Almería.
BILBAO. El Barakaldo logró su primera victoria liguera fuera de Lasesarre frente a un filial rojiblanco indolente y desacertado, que nada pudo hacer frente a la seriedad defensiva visitante y frente a la mala suerte final de cara a puerta en la que Arroyo estrelló dos balones en el palo. El tanto de Beltrán en los primeros compases del choque fue suficiente para que los tres puntos viajaran a Ezkerraldea en un día nulo de victorias rojiblancas: empate del Athletic, empate femenino y derrota del filial.
Un buen caldo se cata en un vaso de vino apropiado. Y San Mamés degustó, después del Athletic-Almería, uno de los derbis vizcainos clásicos del fútbol de bronce. Muy pronto, sin esperar a nadie se desperezó el Barakaldo y se adelantó en el marcador. Un centro medido al área rojiblanca lo cabeceó con astucia Germán Beltrán y, aunque se apresuró Huegun a certificarlo en la red, el extremo turolense se hizo acreedor del primer tanto de la tarde. Le fue bien, por lo tanto, el exiguo calentamiento que preveía Liceranzu antes del encuentro. Primer acercamiento y por delante en el luminoso. Mejor imposible. Los cachorros entonces, nadando a contra corriente, asumieron la iniciativa en el choque, mientras que el rival agazapado esperaba una nueva ocasión para asestar otra cornada de necesidad.
La explosividad de Soberón, que debutaba como titular, quedó patente sobre el terreno cuando se marchó de su par y puso un balón al área que el bermeotarra Aitor Ramos estrelló ante el meta Basauri. Era la ocasión más clara para los de Kike Liñero, que dominaban la posesión del cuero, pero no hacían excesivo ruido en la puerta contraria.
sin cambio de papeles En la segunda parte, el Barakaldo continuó con su papel. Muy seguro en defensa, sobre todo por alto, sobrio y sin pasar apuros, hasta el tramo final. Etxeita de cabeza estuvo a punto de lograr el empate, pero el balón salió rozando la madera. El desgaste de los aurinegros tampoco era excesivo y el partido, poco vistoso para la grada, se tradujo en unos dos mil espectadores que quedaban en los asientos de la Catedral. El menudo Antxon Muneta, a doce minutos del final, de cabeza remató fuera por poco. Todo parecía decidido y así fue. Incluso, en los minutos finales el Barakaldo se permitió deleitar al centenar de seguidores que no pararon de animar en todo el encuentro. De todas formas, el final tuvo un asedio local trepidante. A cuatro minutos del término, Urko Arroyo desde fuera del área estrelló en el palo. Y en el descuento lo hizo por segunda vez y el rechace lo intentó llevar a la red Aitor Ramos pero la defensa fabril sacó el balón bajo los palos. Al final, derrota rojiblanca que dejan al conjunto de Liñero con cuatro jornadas sin victorias y el Barakaldo suma su tercer triunfo en las últimas cuatro jornadas. |