Su agenda está continuamente a rebosar. Pero siempre consigue hacer un hueco para atender a sus colegas. Va deprisa, pero saca tiempo para ir todos los sábados al mercado, hacer ella misma la comida y llevar a sus gemelos a la guardería. BILBAO. Sigue firme en los índices de audiencia de la mañana tras una nueva temporada en Tele 5. Todavía tiene recuerdos de verano y conserva parte del moreno. Insiste, no se ha hecho ningún retoque, ni ha pactado con el diablo. Dice que en su cara se reflejan con bondad esos cuatro kilos, que le vienen fatal en otros sitios, y que han sido conseguidos a base de mucho relax y cervecitas al borde del mar.
Cuatro temporadas ya con este programa. ¿Da pereza volver de vacaciones?
Pereza no, da vértigo. Da miedo meterte de lleno en el trabajo y comprobar que dentro de dos meses estás agotada.
Ana Rosa, Concha, Susana e Inés. Las mañanas en televisión siguen teniendo nombre de mujer.
Es verdad. ¿Por qué será?
¿Qué pasa con los hombres?
Debe ser que somos mejores nosotras. Pienso que durante la mañana hay mucho de periodismo, pero también hay mucho de emociones. Pienso que el mundo de las emociones las mujeres lo llevamos mejor.
¿Por qué? ¿Somos más sensibles?
Pienso que es un tema tribal o genético. Estamos más acostumbradas que ellos a manejarnos en el mundo de los sentimientos. Es algo en lo que los hombres están entrando y supongo que se igualarán, pero llevamos como ventaja la herencia genética de ser las que manejamos el tema familiar, emocional...
Pero está usted muy rodeada de hombres en su programa.
No va a ser el plató un gineceo. De todas formas que haya igualdad entre colaboradores y colaboradoras a veces es más un deseo, en la redacción terminamos siendo mayoría mujeres.
¿Solidaridad femenina?
No es buscada esa mayoría. A mí me da igual que sea un hombre o que sea una mujer, lo importante es el talento.
¿Ha visto durante las vacaciones el programa de sus chicos?
Lo he visto a trocitos, cuando tienes dos niños de dos años y medio es difícil.
¿Cómo lo ha visto, para tirarles de las orejas o felicitarles?
Lo he visto muy bien. Han hecho un programa radicalmente distinto. Mucho más alocado, mucho más joven.
¿Le agotan sus niños?
Mucho, están en la edad de más actividad de los niños, pero es la más divertida también. Me lo estoy pasando muy bien.
¿No me diga que no tenía ganas de dejarlos en la guardería?
El primer día fue mi marido, era lunes y me era imposible. Pensé que como era el primer día llorarían y me dije, que le toque a él. Pues no, se quedaron contentísimos. Les llevé yo el segundo día, quería conocer a sus profesores y pensé que no iban a llorar ni nada. Pues sí, se ponen a llorar y casi me los llevo a casa de vuelta.
La rutina trae consigo para usted la vuelta a ver día a día las audiencias.
Las miro, pero intento que no me influyan tanto. Gracias a Dios, desde que hemos empezado, siempre nos han dado muchas satisfacciones.
Veo que piensa mantener y pelear por el título de reina de las mañanas.
Sabes que no soy monárquica y que el título de reina no me interesa para nada.
Era en sentido figurado.
Ya. Pero sí me interesa tener el liderazgo, es como se miden las cosas en televisión. Pero cada vez va siendo más ajustado, hay más cadenas y pienso que la televisión está tan evolucionada que quizá es necesarios que nos olvidemos de esos 28%.
¿Entonces por qué van a luchar si no es por la audiencia?
Será ganar a la competencia a secas, hacer el programa que nos parece el más divertido e interesante.
Hemos dicho que la mañana está hecha por mujeres, ¿son programas pensados más para mujeres que para hombres?
No es verdad. Yo no sé cuando una cosa es para mujeres o para hombres. En la actualidad estamos dando temas que tienen que interesar a hombres y mujeres. Hemos empezado con la exclusiva de la cuñada de el Solitario, la mesa política es de hombres y mujeres y la sección de corazón también.
¿Cuántas veces le preguntan que hace para mantenerse tan radiante?
No sé, debe ser que a mí me va la marcha... Cuando he vuelto todo el mundo me decía: "Te has hecho algo".
¿Y?
Qué me voy a hacer yo, nada. ¿Dónde me voy a hacer algo? He salido todas las semanas en la revistas, sin quererlo. Y he estado en la playa.
Tiene que tener un secreto.
Me he puesto morada de cervecitas y aperitivos, eso durante dos meses.
Diga la verdad. ¿Botox o pacto con el diablo?
Déjate de tonterías. En verano siempre tienes mejor cara porque estás de vacaciones y los cuatro kilos de más que tengo. Eso para algunas partes del cuerpo es fatal, pero a la cara le sienta estupendamente, es buenísimo.
¿Se cuida mucho?
Me encanta cuidarme, pero me gustaría hacerlo mucho más. Ahora mismo no tengo tiempo ni puedo. Siempre ando pillada y no me puedo permitir el lujo de hacerme nada.
Hablando de vacaciones, Concha García Campoy se ha llevado a Gonzalo en barco de vacaciones...
Ya, pero mis chicos estaban trabajando, estaban haciendo el programa todos los días.
¿No le daban pena?
Pues no. Son jóvenes, tienen muchos veranos por delante y no tienen tantas obligaciones. Bueno, Oscar tiene niño ahora. Pero Maxim se hará un viaje de esos que yo no puedo hacer. Me doy pena yo.
No creo que sea usted de las mujeres que más se puedan quejar.
No sé qué decirte. Me gustaría hacer un programa semanal y trabajar seis meses al año.
¿Se ve capaz de no trabajar?
Encantada, tengo una capacidad de no hacer nada ilimitada. Llevo 11 años haciendo programas diarios de larga duración.
¿Qué le cuesta más: levantarse pronto o trasnochar?
Me estoy acostumbrando a levantarme pronto. Eso ha sido para mí un horror toda mi vida. Me he pasado todo el verano levantándome a las ocho, mis hijos se levantan a esa hora.
Su trabajo...
Hago un trabajo que me encanta, me apasiona, pero tengo una falta total de libertad. Yo no puedo cogerme de repente una semana y decir que me voy.
La mayoría de los trabajadores tampoco, no crea.
Lo sé. Tengo que cogerme vacaciones julio y agosto, es cuando no se puede viajar a ningún sitio. Y se acabó, sólo me quedan ya los días festivos.
¿Cómo es un día de sus vacaciones?
Normal, tengo una casa al lado de la playa y me paso casi todo el verano allí. Hago la vida de cualquier madre con niños pequeños; playa, ir de paseo, las compras, la comida...