bilbao. El vuelo diario de la compañía Brussels Airlines que enlaza Bilbao con la capital belga se vio obligado ayer por la mañana a realizar un aterrizaje en la ciudad francesa de Toulouse debido a "problemas técnicos" en la ventanilla del copiloto, tal y como informó la tripulación al pasaje.
Tras el aterrizaje, que según testigos del propio vuelo y fuentes de Brussels Airlines, se efectuó pasadas las ocho de la mañana con total normalidad, los 48 pasajeros tuvieron que descender del avión y esperar en la terminal de Toulouse a que la compañía belga les embarcara en otro avión para conducirles a su lugar de destino, Bruselas.
El vuelo 3716 Bilbao-Bruselas despegó de la terminal de Loiu puntualmente, a las siete menos cinco de la mañana. Según Maite Redondo, una de los pasajeros del avión que relató su experiencia a DEIA, tras más de media hora de vuelo, las luces de emergencia de los cinturones de seguridad se encendieron "a pesar de que el avión no se movía y no había ni una sola turbulencia", relataba Maite Redondo. "Eso sí se notaba que el avión volaba bastante más bajo de lo normal y a menos velocidad".
Tras una hora de vuelo se informó por megafonía de que el avión debía aterrizar en Toulouse por "problemas técnicos", momento en el que las auxiliares de vuelo procedieron a informar al pasaje de que "no pasaba nada", pero que por un problema en la ventanilla del copiloto, el avión debía aterrizar y no podía continuar su rumbo a Bruselas.
Precisamente, desde Brussels Airlines informaron ayer que fue el propio copiloto el que se percató al poco de despegar de Bilbao de que había una rotura en su ventanilla, razón por la que tomó la decisión, "por precaución", de desviar el vuelo a Toulouse y aterrizar. "Las ventanas son muy fuertes, pueden aguantar, pero el piloto ha considerado que era mejor aterrizar", apuntaron desde la compañía con sede en la capital europea.
En todo momento el pasaje mantuvo la calma hasta el momento del aterrizaje, que se efectuó a las ocho menos cinco de la mañana.
El rescate Según informaron a DEIA fuentes de la compañía aérea en Bruselas, desde la organización se tomó inmediatamente la decisión de enviar un avión a Toulouse para recoger a los pasajeros.
Tal y como comentaba Maite Redondo, el vuelo enviado por la aerolínea belga despegó de Toulouse destino Bruselas a las 11.45 horas de la mañana, casi cuatro horas después de que el pasaje tuviera que estar en la capital belga, y aterrizó en la ciudad hacia las 13.00 horas.
Durante la estancia en Toulouse, según comentaba la viajera, "los pasajeros sólo se preguntaban una cosa: ¿cómo se ha podido hacer tal agujero en la ventanilla?". "Parece inconcebible", agregaba.
A pesar de los avatares y del gran retraso del viaje, de momento ninguno de los pasajeros ha interpuesto ninguna reclamación en contra de la compañía aérea. |