iruñea. Después de un secuestro exprés que presumiblemente erró su objetivo, el pamplonés José María Sánchez Osés, de 67 años, fue ayer liberado en las cercanías de Tijuana, en la frontera mexicana con Estados Unidos, en buen estado de salud, tras permanecer casi tres días privado de su libertad. Sánchez Osés, que estaba en el país azteca de vacaciones, fue raptado por un grupo de hombres armados el sábado junto con otro ciudadano mexicano estadounidense mientras comía en un restaurante de Rosarito, en el estado de Baja California.
Las gestiones diplomáticas realizadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, cuyo titular Miguel Ángel Moratinos se encontraba en México en viaje oficial, sirvieron para lograr la puesta en libertad del turista pamplonés, que había viajado al país centroamericano para visitar a uno de sus hijos, quien es gerente de una empresa de ascensores asentada en la región.
Fuentes policiales mexicanas informaron a la prensa local de que Sánchez Osés fue hallado ayer por la mañana en la carretera que va de Rosarito a Tijuana, y que fue trasladado a las oficinas de la policía local, en el centro de esa última ciudad, para tomarle declaración antes de reencontrarse con sus familiares. Posteriormente, fue trasladado a un hospital en San Diego, en Estados Unidos, ciudad en la que reside su hijo, para ser sometido a un reconocimiento médico antes de viajar de regreso a España. Dicho chequeo confirmó que su estado de salud era bueno, a pesar del "maltrato físico y psicológico" que él denunció haber sufrido de sus captores, informaron fuentes de la Embajada española en México.
mientras comían El hombre, actualmente jubilado, comía el sábado por la tarde en un restaurante en compañía de su hijo José Alfonso Sánchez Ruiz, quien es gerente de la compañía Elevadores EV Internacional en Tijuana, y otros familiares, entre ellos su esposa y su nuera, cuando un grupo de hombres armados irrumpió en el local y se lo llevó a él y al mexicano-estadounidense Luno Alejandro, que comía en el mismo sitio con sus familiares.
En la acción, los secuestradores dispararon e hirieron a tres personas, que fueron llevadas a un hospital de San Diego, localidad vecina de Tijuana. Los heridos, cuya vida no corrió peligro, fueron la esposa del secuestrado, Sagrario, de 61 años, herida en el hombro; su hijo José Alfonso Sánchez, de 36 años, quien recibió una herida en el abdomen; y su nuera María Isabel, de 37 años, quien recibió un impacto en la espalda.
Los investigadores sospechan que los raptores erraron al elegir su objetivo, puesto que el perfil de Sánchez Osés "no es el de una persona adinerada", al tratarse de un ciudadano jubilado y de clase media. Asimismo, la compañía en la que trabaja su hijo no es de gran tamaño, lo que corroboraría las sospechas policiales de que su secuestro fue un "error". La hipótesis es que los raptores pretendían secuestrar al empresario mexicano-estadounidense, un agente de cambio y bolsa, residente habitual de Chula-Vista, en California. |