Pekín. La concesión de la medalla del Congreso de EE.UU. al Dalai Lama y la reunión del presidente estadounidense con el líder espiritual tibetano "han dañado gravemente" los lazos bilaterales y "han herido los sentimientos" de los chinos, advirtió ayer el Gobierno de Pekín. Estos "actos gratuitos" suponen una "descarada intromisión en los asuntos internos de China" y "violan la política estadounidense de respeto a una sola China", aseguró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Liu Jianchao, al dar lectura a un comunicado.
Para mostrar su "profunda insatisfacción", el Ministerio convocó al embajador de EE.UU. en Pekín, al que transmitió la "solemne protesta" del Gobierno chino. Una portavoz de esa embajada confirmó la cita, pero dijo que, por el momento, no podía hacer comentarios.
El enfado de China por la reunión de Bush ha sido más intenso que el mostrado cuando Merkel recibió al líder tibetano el 23 septiembre, visita que despertó protestas pero no se tradujo en ningún comunicado oficial. "El Tíbet es una parte inalienable del territorio chino. Los asuntos del Tíbet son asuntos internos de China", dijo Liu.
En su discurso en el Congreso, el Dalai Lama aseguró que no buscaba la secesión, sino "una autonomía religiosa y cultural significativa para su pueblo" que no utilizará "como un punto de partida para la independencia". Pero según Liu, "las palabras y actos del Dalai Lama en las últimas décadas han demostrado que es un refugiado político implicado en actividades secesionistas bajo el camuflaje de la religión".
Por su parte, el director de la Administración Estatal de Asuntos Religiosos, Ye Xiaowen, se refirió a las palabras del Dalai Lama en EE.UU. y dijo que es la misma "vieja reivindicación de independencia" de siempre. Sin embargo, consideró que "el problema es muy fácil de resolver, siempre y cuando cese sus actividades secesionistas", a lo que añadió que "cualquier intento de romper China está condenado al fracaso, tanto si el Dalai Lama está vivo como si no". También aseguró que cuando el Dalai Lama "se siente aislado y triste, representa una farsa con los occidentales". |