|
bilbao. A pesar del buen tiempo, la tradición de lunes con tráfico complicado se adueñó ayer de la capital vizcaina, donde el tráfico rodado vivió momentos de auténtico colapso tras un accidente registrado en la A-8. Durante la mañana, esta autovía en dirección a Cantabria se convirtió prácticamente en una ratonera, con los tres carriles saturados y con retenciones kilométricas, tal y como se aprecia en la imagen captada a la altura de Ortuella. Foto: Javier balledor |