bilbao. Han pasado cuatro años desde que la Sala de Consumo Supervisado de droga de Bilbao abrió sus puertas empañada por una fuerte polémica. Desde entonces, la situación se ha normalizado, los vecinos en ningún momento han obstaculizado su funcionamiento y un total de 1.830 personas tienen historial, el 83,5% de ellas hombres. Éstos son algunos de los datos aportados por representantes de Médicos del Mundo, ONG encargada de la gestión de la conocida popularmente como narcosala, que dieron a conocer ayer en Bilbao un informe sobre sus casi cuatro años de funcionamiento con motivo de la celebración en la capital vizcaina de la I Reunión Científica Internacional sobre Salas de Consumo de Drogas, que reunió a un número importante de expertos.
La mayoría de los usuarios son hombres, de 39 años, y un porcentaje menor son mujeres de 36. Tienen estudios de carácter primario, su fuente de ingresos es algún tipo de prestación social, o se buscan la vida en la calle y en el momento de la apertura de la historia socio-sanitaria estaban empadronados en Bizkaia. Entre otras cosas este perfil "lo que refleja es una escasa incorporación de personas jóvenes". Otros datos revelan a su vez "una alta prevalencia de VIH, mayor en las mujeres, y VHC, más común entre los hombres".
más de 96.000 consumos El presidente de Médicos del Mundo, José Julio Pardo, informó de que el total de consumos realizados desde la apertura del centro es de 96.387, 59.227 de ellos realizados por vía intravenosa -en este apartado lo que más se consume es cocaína, seguido de heroína y la mezcla de ambas sustancias-, 27.435 por inhalación y en 1.827 casos la droga fue esnifada. Pardo agregó que, en total, se han dispensado 218.998 jeringuillas en el centro, de las que 78.836 han sido utilizadas para consumir en la propia sala.
En lo referente a la educación en hábitos más saludables y menor riesgo, se han realizado 11.282 intervenciones socio-educativas, y más de 1.500 intervenciones de formación en modos de consumo. |