donostia. Medio centenar de familiares de presos de ETA se concentró ayer frente a la sede del PSE-EE de Donostia para denunciar la "cruel política penitenciaria que aplican los Estados español y francés", así como para reclamar que los reclusos enfermos graves "sean repatriados a Euskal Herria con todos sus derechos garantizados".
Los miembros del colectivo Etxerat, entre los que se encontraba la compañera sentimental de Iñaki de Juana, Irati Aranzabal, permanecieron concentrados durante una media hora tras una pancarta con el lema en euskera Los queremos vivos y en casa.
La viuda del preso Igor Angulo, Idoia Muruaga, fue la encargada de leer un texto en el que Etxerat denunció la "cruel y criminal" política penitenciaria que aplican España y Francia y les acusó de ser los responsables de las "enfermedades graves e incurables" que padecen los presos de ETA y que, según dijo, ha causado la muerte de 22 reclusos. En ese sentido, denunció que esta política niega "una asistencia sanitaria que es universal". >e.p. |