bilbao. El PP sigue obstinado en destacar "el carácter democrático" de Jaime Mayor Oreja y en usar toda clase de tretas políticas para evitar condenar el franquismo. Ayer mismo, la presidenta del PP vasco, María San Gil, se refirió a las declaraciones del ex ministro español de Interior. Mayor Oreja no sólo condenó el régimen del caudillo, sino que lo ensalzó en repetidas frases: "¿Por qué voy a tener que condenar yo el franquismo si hubo muchas familias que lo vivieron con naturalidad y normalidad?", opinó en una entrevista a La Voz de Galicia. A esa "normalidad", añadió otro adjetivo calificativo para aquella dictadura que costó miles de muertos, toneladas de dolor y heridas que aún no están cerradas, "placidez": "Algunos dicen que las persecuciones en los pueblos vascos fueron terribles, pero no debieron serlo tanto cuando todos los guardias civiles gallegos pedían ir al País Vasco. Era una situación de extraordinaria placidez".
Esas declaraciones, que han indignado a muchísimas familias vascas y que no han tenido ninguna respuesta por parte de la justicia -en algunos países europeos como Austria o Alemania está penado con cárcel defender el nazismo- dejan un tanto indiferentes a sus compañeros populares. San Gil, presidenta del PP en Euskadi, afirmó ayer que no tiene "ningún problema en condenar cualquier régimen antidemocrático", pero se quejó de que "la misma gente que se echa las manos a la cabeza por sus comentarios no alce la voz contra la dictadura totalitaria que hay en Euskadi". María San Gil vino a decir que en Euskadi se vive en un régimen con características y paralelismos parecidos a dictaduras como el nazismo o el franquismo.
denuncia A raíz de estas declaraciones, un vecino de Barakaldo interpuso la semana pasada una denuncia contra el eurodiputado del Partido Popular por "un presunto delito de enaltecimiento del franquismo". El denunciante criticó el distinto rasero de los jueces con otros delitos de enaltecimiento. |