ondarroa. Los miembros de la Junta Gestora del Ayuntamiento de Ondarroa trasladaron ayer el segundo pleno de esta legislatura a la sede de la Mancomunidad de Lea-Artibai, en Markina-Xemein, para evitar incidentes con simpatizantes de ANV que se encontraban apostados en la puerta del Ayuntamiento de la localidad costera.
Estaba previsto que la asamblea, anunciada para las 8.00 de la mañana, se celebrara a puerta cerrada para evitar posibles incidentes, como los acaecidos en anteriores plenos. A pesar de ello, los representantes del ejecutivo local se habían citado media hora antes en la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa para acudir protegidos al Consistorio, si ello fuera necesario.
El presidente de la junta, Félix Aranbarri, que se encontraba, como cada mañana, en las dependencias municipales, advirtió al resto de sus compañeros de la presencia de una treintena de simpatizantes de ANV frente al edificio, por lo que decidieron que sería mejor trasladar la reunión a otro lugar para tratar de evitar, en la medida de lo posible, todo tipo de confrontación con los radicales.
Las únicas escenas de protesta se vivieron cuando los radicales apostados frente al Consistorio increparon y profirieron insultos a Aranbarri cuando abandonaba el edificio, acompañado por el secretario municipal, y escoltado por agentes de la Ertzaintza, para acudir a la cita en Markina-Xemein.
La decisión de los gestores obedeció a la idea de no ofrecer una continua imagen de confrontación y de tratar de volver a la normalidad. A pesar de ello, el representante del PP en la Junta, Germán López Bravo, se mostró disconforme con el traslado, ya que supone "un paso atrás" ante la presión radical. Por su parte, el presidente de los populares en Bizkaia, Antonio Basagoiti, estimó que la medida, "que se habrá tomado dada la situación de coacción que se estaba produciendo delante del Consistorio, no deja de ser una mala noticia".
Una vez en la sede de la Mancomunidad, el pleno, al que acudieron todos los miembros de la junta a excepción del diputado vasco Ricardo Gatzagaetxebarria, se desarrolló con total normalidad. Allí, los representantes municipales aprobaron por unanimidad un texto de condena por el ataque perpetrado el pasado miércoles contra el vehículo particular del presidente de la junta. En el escrito los ediles ofrecieron su "solidaridad al presidente y a su familia", a la vez que lanzaron una invitación "a todos los ondarrutarras a que condenen este acto violento y se solidaricen con Félix Aranbarri".
La celebración del pleno fuera del Ayuntamiento de Ondarroa abre las puertas al traslado de reuniones sucesivas, extremo que fue apuntado ayer por miembros de la junta. |