barcelona. El Gobierno quiere modificar la próxima legislatura la Ley Orgánica del Poder Judicial para "impedir" que se repitan situaciones como la que está viviendo el Tribunal Constitucional (TC) a raíz de la reforma de las leyes que lo rigen. El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, afirmó ayer, que es necesaria una reforma que garantice la imparcialidad y la neutralidad de los jueces y de sus órganos de gobierno, teniendo en cuenta que "es el sistema lo que está en juego".
Fernández Bermejo cree que esta modificación evitará que se produzcan conflictos como el que se vive actualmente en el TC, después de que el Gobierno haya decidido recusar a los magistrados Roberto García-Calvo y Jorge Rodríguez-Zapata en el recurso del PP contra la Ley Orgánica de este órgano (LOTC) por considerarlos "contaminados" en este asunto.
El ministro subrayó que en este caso las recusaciones se han dirigido a magistrados que "ya han dictado sentencia" ante esta reforma, después de que el pasado mes de junio manifestaran en un escrito su profunda discrepancia con esta ley.
"No es tolerable que personas que se han manifestado internamente en una dirección determinada puedan juzgar en este caso una reforma de la Ley Orgánica de este tribunal", remarcó Bermejo.
En este sentido, el ministro expresó su preocupación por el hecho de que en los órganos de gobierno de los jueces se hayan detectado "actitudes de entrada beligerantes" en el duelo partidista, hasta el punto de haberse generado una "bipolarización brutal" en algunos ámbitos.
"Yo creo que esto no es razonable. Tanto los jueces como sus órganos de gobierno se justifican en el estado de derecho por su exquisita neutralidad", subrayó el titular de Justicia.
Dice, sobre el TC, que no es "tolerable" que personas que han hecho movimientos internos puedan juzgar la reforma de la Ley Orgánica.
Fernández Bermejo, anunció también que si el PSOE gana las elecciones generales reformará la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) para evitar la actual "ilegitimidad" del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cuyos miembros finalizaron su mandato el 7 de noviembre de 2006.
El ministro defendió la última oferta del PSOE, avalada por todas las minorías: que ninguno de los grandes sectores político-judiciales -la Asociación Profesional de la Magistratura y el PP, de una parte, y Jueces para la Democracia y el PSOE, de otra- alcancen los nueve puestos que dan la minoría de bloqueo en el CGPJ. Ello permitiría abrir el campo a los demás estamentos del mundo judicial y a las minorías parlamentarias (CiU, ERC, PNV, IU-ICV).
Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, anunció que su programa electoral incluirá propuestas para "fortalecer la independencia judicial" y afirmó que lo ocurrido últimamente en el TC "no es de recibo en un país democrático". Sobre este mismo asunto consideró que, tras la decisión del Ejecutivo de recusar a dos magistrados de este órgano judicial, "esto empieza a ser ya demasiado poco serio", señaló. |