bilbao. El acceso desde la plaza del Gas hasta el parque de Etxebarria se resolverá con unas escaleras tradicionales y unas rampas para minusválidos. Ni ascensor panorámico, ni cascada de agua, ni escaleras mecánicas, ni ningún otro de los cinco proyectos que en su día presentó la promotora Jaureguizahar. Ni siquiera se realizarán por la calle Sendeja como estaba previsto en un principio sino por el corazón de la plaza del Gas. El Ayuntamiento ha reducido los accesos y en cambio ha previsto un edificio equipamental en el lateral que cerrará el paso desde Sendeja hasta el parque de Etxebarria.
La concejala de Urbanismo presentará esta propuesta al pleno que tendrá lugar hoy con lo que dará por zanjado la urbanización de la zona para la que a lo largo de estos tres años ha habido varias propuestas. Según explicó Julia Madrazo, delegada de Urbanismo, el problema no ha sido el presupuesto,"entre otras cosas porque la promotora asume el coste de la urbanización. "Simplemente nos parecía que no íbamos a duplicar infraestructuras habiendo un ascensor a pocos metros", señaló Madrazo. Cree que, "un ascensor panorámico quedaría muy bien el día de la foto y la inauguración pero después no es operativo".
En cuanto a las declaraciones del alcalde, Iñaki Azkuna, sobre el coste del último proyecto, según Madrazo, "en todo caso se referiría al mantenimiento porque ya digo que lo sufraga la promotora de los pisos".
La nueva propuesta y definitiva contempla un acceso de 46 metros de ancho desde la plaza del Gas con el que se configura un gran salón urbano. La concejala de Urbanismo explicó que esta ordenación "permite un juego de rampas accesibles a personas con movilidad reducida, combinadas con escaleras, configurando un espacio urbano de calidad que abre amplias perspectivas hacia el parque de Etxebarria".
En este escenario se prescinde del acceso desde la calle Sendeja, que presenta una pendiente media del 46% y obliga a utilizar ascensores o elevadores como estaba previsto en un principio. "Se trata de no duplicar las infraestructuras existentes. No hay que olvidar que a menos de 500 metros se encuentra el ascensor de la calle Esperanza, que garantiza el acceso a personas con movilidad reducida", señaló.
Según explicó Madrazo, "antes estaban previstos los frontones de pelota al fondo de la plaza, por eso no se podía pensar en ningún acceso, pero una vez que se pensó en su traslado a Miribilla, la mejor forma de solucionar la conexión es por este espacio".
Además "esta solución permitirá que se genere un flujo de gente importante que dé vida al entorno". Por otra parte, descartó que las escaleras o rampas fueran mecánicas "porque eso generaría un gran impacto en el parque de Etxebarria, además no existe la misma pendiente de la calle Sendeja, por lo que tampoco consideramos que sea necesario llegar a esa opción".
La modificación puntual que se propone prevé a su vez la construcción de un edificio de seis plantas de altura en el solar equipamental de la calle Sendeja. Julia Madrazo dijo que tendrá que ser un edificio singular, "de hecho va a ser más importante el cómo se haga que a qué se destine en el futuro".
Aunque descartó que estén pensando en recurrir a un arquitecto de prestigio internacional, para la delegada de Urbanismo, "aquí tenemos arquitectos muy buenos y de mucho prestigio que pueden hacer un edificio singular acorde con el entorno". En este sentido incidió en que se trata de una zona muy importante de la ciudad.
El edificio tendrá seis alturas siguiendo el perfil de los aleros colindantes y no está determinado aún qué usos podría albergar. En todo caso servirá para taponar la calle lo que desde el área se considera un factor muy importante para evitar que se llegue a concentrar en esta zona jóvenes practicando botellón.
Esta decisión llega justo la semana en la que los propietarios de los pisos están visitando ya el interior de los mismos a falta de los últimos retoques para que sean entregados. |