BILBAO. El lehendakari Ardanza dijo que la variable de ETA tiene que estar siempre contemplada a la hora de hacer política. "Nos guste o no, ETA va a marcar la agenda", señaló, para a continuación que ello no supone que haya que paralizar la política.
Ardanza abogó porque el horizonte del final dialogado de la violencia "debe quedar abierto, si no como un objetivo a perseguir a toda costa y en cualquier circunstancia, sí como una hipótesis que podría llegar a realizarse si se dieran las condiciones adecuadas". En cualquier caso, matizó que si no se verifica esa hipótesis no queda margen para la política "más allá de la aplicación estricta del Estado de Derecho".
En este sentido, afirmó que sólo la acción judicial y policial, así como la deslegitimación social y política de ETA y su entorno, "podrán conducirnos a la paz y la libertad". A juicio de Ardanza, esta vía llevaría a la izquierda abertzale al convencimiento de que también para ella ETA es un obstáculo para lograr objetivos políticos". > H.U. |