Madrid. Centenares de vecinos de la Cañada Real Galiana, la mayoría de origen magrebí, se manifestaron ayer de forma pacífica frente a la Junta Municipal de Villa de Vallecas para pedir una solución dialogada al conflicto existente en esta zona de la capital.
Los manifestantes, que mostraron su rechazo "contundente" a los derribos que se produjeron los pasados días 8 y 18 de octubre en la Cañada Real, solicitan que se legalice la situación de las viviendas allí construidas, muchas de ellas en pie desde hace 40 años, y que se cree una Comisión en la que participen la Comunidad de Madrid, los ayuntamientos implicados y representantes vecinales.
"No creemos que el realojo sea la solución global al problema, aunque puede ser válida para determinadas circunstancias", afirmó durante la lectura de un manifiesto Miguel Martín, uno de los portavoces de la Coordinadora que agrupa a las cuatro asociaciones existentes en la Cañada, para quien los realojos producidos hasta el momento se han realizado "en precario".
Asimismo, Martín anunció que la Coordinadora se está planteando solicitar la convocatoria de una manifestación frente al Ayuntamiento de Madrid, para rechazar que se tomen medidas antes de realizar un estudio en detalle porque en la Cañada "existen situaciones muy diversas que requieren de soluciones específicas".
Otro de los portavoces de la Coordinadora de asociaciones de la Cañada Real, Ángel García, exigió a las autoridades que no juzguen al menor marroquí detenido por agredir presuntamente a un policía durante los desalojos de chabolas, al considerar que el chico estaba "presionado" porque durante los incidentes se estaba agrediendo a mujeres marroquíes. "Lo que pedimos a las autoridades es que entiendan el momento (en el que se produjo la agresión) y solicitamos que se mire desde un punto de vista de entendimiento". >Agencias |