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José Antonio Muñoz. Foto: A. Alonso |
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José Antonio Muñoz presidente de honor de la Sociedad Micológica de Barakaldo
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"En Ezkerraldea hay algunos rincones para coger setas"
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Las primeras lluvias del otoño han dado el pistoletazo de salida a la temporada de setas. En estos días son muchos los que se acercarán hasta los montes cercanos para recolectar este manjar
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Barakaldo. El presidente de honor de la Sociedad Micológica de Barakaldo, José Antonio Muñoz, es una de las personas de la comarca que mejor conoce este mundillo de las setas y los hongos.
¿Cuáles son los rincones de la comarca más ricos en setas?
Aunque en Ezkerraldea no hay grandes bosques que propicien su crecimiento, la verdad es que sí existen varios lugares donde es posible recolectar setas como Mendibil, Peñas Blancas, los montes Argalario y Eretza porque existen bosques de pinos, encinas y robles. También en las vaguadas de La Arboleda salen bastantes.
¿Cuáles son las variedades más habituales por aquí?
Níscalos, champiñones de campa, agaricus arvensis, pardillas, plateras, boletus, algún hongo edulis,... La variedad reside en los diferentes bosques que haya.
¿También hay setas venenosas?
Sí, te puedes encontrar con las alaritas faloides, los alaricus tóxicos,... Hay una importante diversidad de hongos que tiran para atrás, algunos se distinguen porque huelen fatal.
¿Hay mucha gente imprudente?
La gente siente curiosidad cuando ve las setas. El peligro surge con esas personas que piensan que saben diferenciarlas y no contrastan con un experto si son o no comestibles y luego resulta que se equivoca e ingiere una seta venenosa.
¿Cuál es el fallo más común?
Uno principal es no acudir a las sociedades micológicas a pedir opinión sobre la posibilidad de ingerir las setas. Otro fallo suele ser cometer fallos a la hora de conservarla y eso también es muy importante es un alimento perecedero y si no está en condiciones de comer, te puedes intoxicar igualmente.
¿Cómo se deben mantener?
Nunca hay que recogerlas si vemos que ya están maduras. Lo ideal el recogerlas jóvenes, que se vean rechonchas y sanas y luego llevarlas lo antes posible a casa, no ponerse a comer el bocadillo y parar en el bar a tomar un vino. |
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