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Gabilondo pide explicaciones en un lance del encuentro. |
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Gabilondo encuentra la dirección
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participativo, supo caer al centro para facilitar apoyos . La dupla formada por Koikili e Igor en la banda izquierda se atisba como una óptima solución.
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Igor Santamaría
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bilbao. Joaquín Caparrós parece haber dado con la banda izquierda ideal. Después de dejar fuera de la convocatoria a Del Horno, el técnico apostó por Koikili guardando las espaldas a Gabilondo. Igor también ha encontrado la dirección correcta para ganarse la confianza del míster. El donostiarra firmó uno de sus partidos más completos como león, al margen de aquellos en los que hizo diana la temporada pasada. En su primera comparecencia como titular en San Mamés en el presente curso hizo gala de una omnipresencia exquisita, principalmente en la primera parte, en la que incluso pudo batir a Ricardo en el minuto 20 en un lanzamiento de falta que el meta luso desvió a córner. El centrocampista no sólo se desenvolvió por su carril zurdo, sino que supo centrar su posición y desmarcarse facilitando espacios y huecos a sus compañeros. Fue el de ayer el Gabilondo por el que apostó el Athletic cuando se le contrató.
El único exorcismo que se quedó de nuevo a medias fue el del triunfo en La Catedral. Tras el dominio inicial bético, la similitud de sistemas provocó que las parcelas estuviesen bien cogidas, de ahí el equilibrio. Athletic y Betis sabían cómo replegarse en un continuo vaivén de un área a otra. En la segunda mitad los leones se volcaron más hacia la banda diestra, por lo que la figura de Igor no cobró tanto peso. Con todo, otra falta que nació de sus botas propició un barullo del cual Etxeberria estuvo a punto de sacar tajada. Poco después enganchó un balón peligroso cerca de meta pero se le marchó alto.
Con la fe y calidad exhibida ante los de Cúper, Gabilondo se ganó la ocasión de repetir en las citas más cercanas del Athletic, ante Getafe y Recreativo. De no mediar lesiones y mantener esta credibilidad, Caparrós habrá despejado alguna de sus incógnitas, a la espera de ver qué ocurrirá cuando Yeste esté ya apto para ser de la partida. Los bilbainos mantienen la sensación de ir creciendo pero adoleciendo de lo de siempre: pegada. Y si las victorias en casa no llegan a buen puerto, el esfuerzo tendrá que ser mayor. |
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