|
|
|
Colombia celebra unos comicios locales y regionales que ponen en juego el sistema
|
|
La violencia, atribuida a las FARC, ha acabado con veintinueve candidatos durante la campaña.
|
Bogotá. No son pocos en Colombia quienes piensan que lo que se juega en las elecciones locales y departamentales de hoy es la democracia, porque temen que los políticos corruptos y los atentados y amenazas influyan de manera decisiva. Y esto a pesar de que, en comparación con las anteriores de 2003, los índices de violencia y de amenazas en esta campaña se han reducido considerablemente, según la misión de observadores que envió la Organización de Estados Americanos (OEA), la mayor en años con más de 130 miembros de 23 países.
En vísperas de las elecciones "hay normalidad" en el país, afirmó ayer el director de Seguridad Ciudadana de la Policía. Sin embargo, según la misión de la OEA, hay algún nivel de riesgo en más de 500 municipios, es decir la mitad del total, aunque otras informaciones reducen el número a unos 400, de los que cien están en riesgo grave, o sea el 10%. La violencia, sobre todo achacada a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se ha cobrado la vida hasta el momento de 29 candidatos, las denuncias de amenazas se cuentan por decenas y se han registrado unos pocos atentados contra aspirantes y sedes de partidos. La reducción de la violencia y amenazas podría explicarse porque las FARC no tienen ahora la capacidad de hace años para atentar e influir en las elecciones, cuando controlaban efectivamente muchas zonas del país.
Pero siendo aún preocupante esta violencia directa, quizás el temor mayor en estos comicios sea la influencia de las prácticas corruptas electorales de candidatos y caciques regionales, sobre todo tras destaparse el escándalo de la parapolítica. Este fenómeno se ha denominado así por la connivencia de numerosos políticos con los paramilitares de ultraderecha de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que imponían sus candidatos además de amenazar, asesinar, extorsionar y robar. Por este escándalo, desatado tras la desmovilización de los paramilitares, están en prisión una veintena de congresistas e investigados otros tantos, además de algunos gobernadores y otros políticos. La influencia que puedan tener aún en las zonas que controlaron es lo que está por verse, es decir si todavía esas alianzas entre políticos locales y paramilitares, persiste y de ahí que muchos interpreten que en estas elecciones están en juego la democracia y las instituciones. >Enrique Ibáñez
Los datos
· Censo. Más de 27 millones de colombianos están llamados para elegir a sus representantes en 1.098 municipios, a 32 gobernadores y a 418 diputados departamentales.
· Bogotá. El izquierdista Samuel Moreno cuenta con el 39,5% de intención de voto para alcalde de la capital frente a un 22,1 del centroderechista Enrique Peñalosa.
· Atentado. Tres personas murieron el viernes, entre ellas dos militares, tras ser detonada una carga explosiva en Buenaventura. |
|